Reproducir vídeo

Conoce los 5 mejores hoteles ecológicos de Colombia para vivir una experiencia distinta

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pinterest

Colombia es uno de los países con mayor biodiversidad en la Tierra y por eso, cuando pensamos en este país, lo asociamos a la naturaleza y el turismo sustentable. 

La cantidad de especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles, insectos y plantas que se pueden ver es notable, y hay algunos hospedajes ecológicos  realmente excelentes en todo el país que ofrecen a los huéspedes la oportunidad de experimentar la diversidad natural de una manera sustentable.

En este artículo te mostraré los mejores. 

Juan Solito Ecolodge

Juan Solito se encuentra en Hato La Aurora, una gran reserva en las llanuras orientales de Colombia: la reserva protege múltiples especies colombianas importantes, incluidos jaguares, ocelotes y anacondas, así como una multitud de otras especies de mamíferos y aves.

Aquí puedes disfrutar de alojarte en una típica casa colombiana, con un delicioso menú de comida local, y donde las actividades incluyen el “safari colombiano” en camionetas o a caballo. También ofrecen la oportunidad de monitorear las cámaras trampa configuradas  para registrar la actividad del jaguar en el rancho.

Fuente: https://www.facebook.com/ecolodgejuansolito/

Una curiosidad de este alojamiento es que además de contar con habitaciones y servicio de camping, te puedes alojar en ¡hamacas!. El servicio de alojamiento en hamacas te permitirá vivir una experiencia diferente. También cuenta con servicio de mosquitero, unidades de baño y ducha y zonas de actividades especiales exclusivas.

Calanoa Lodge

Un hotel sustentable extremadamente lujoso en el corazón de la selva amazónica, Calanoa es un lugar único y hermoso.

La Fundación Calanoa contribuye a la “conservación de la diversidad biológica y cultural de la región amazónica” al trabajar junto a las comunidades locales, y el albergue en sí puede ofrecer una variedad de paquetes turísticos para todos los gustos. 

Todas las actividades que ofrecen son respetuosas con las comunidades y responsables con la naturaleza e incluyen caminatas por la Reserva Natural de Calanoa y el Parque Nacional Amacayacu con guías indígenas experimentados, excursiones por el río y piragüismo, exploración de diversos tipos de bosques y visitas a comunidades indígenas, como Mocagua, el pueblo pintado.

En cuanto a las instalaciones, la edificación tiene una carpa central con una gran mesa de comedor, y está ubicado de una manera que aprovecha al máximo la vista del río. Alrededor hay columpios y asientos con hamacas para que te relajes. Una terraza de madera se conecta con el pabellón de la cocina, un espacio abierto diseñado para que los invitados visiten y participen de la preparación de la comida.

Las cabañas cuentan con  un dormitorio y baño en el primer piso y un altillo, con capacidad para 6 personas cada una. Un sendero a bordo conecta las cabañas con el pabellón comedor / social, y tiene una plataforma de observación ideal para observar aves y monos.

Fuente: https://www.facebook.com/calanoaamazonas/

Río Claro 

A sólo tres horas de Medellín se encuentran los últimos vestigios de la selva tropical que una vez cubrió el valle del río Magdalena, y dentro de un estrecho cañón de mármol que atraviesa esta jungla se encuentra el albergue Río Claro. Es una de las reservas naturales más finas y ecológicas del país y cuenta con variedad de opciones de alojamiento para todos los presupuestos. 

La experiencia de alojarse en las habitaciones de la Reserva Cañón del Río Claro es única e inolvidable: las cabañas tienen una arquitectura abierta y abrazadas por la exuberante selva, lo que te permitirá tener  una conexión directa con el paisaje. 

Según tus intereses puedes elegir entre 4 estilos de alojamiento: 

El Refugio, un grupo de 4 casas de estructuras rústicas, cuyas habitaciones en vez de la tradicional ventana presentan el espacio abierto sobre el bosque. 

La Mulata, dos núcleos de habitaciones de estructura convencional cerrada, con acabados semi rústicos, rodeados por el bosque y el canto de los pájaros. Ideal para observadores de aves.

Hotel Rio Claro, cabañas tipo hostería, con zonas verdes, piscina, tobogán, juegos infantiles y salón para reuniones.

Ecohotel Blue Morho, una gran estructura rústica de 2 pisos, con habitaciones abiertas hacia el paisaje, arrulladas por el susurro del río.

Para tener en cuenta si decides alojarte en este complejo, la mayoría de las instalaciones no cuenta con neveras, televisores, radios, aires acondicionados, y otros equipos eléctricos. 

Este alojamiento tiene una gran oferta de actividades disponibles para los huéspedes: rafting, espeleología, tirolesa, observación de aves y mucho más. 

Además, parte de las ganancias del albergue se invierten en la compra y protección de más de este ecosistema en los alrededores.

Kasaguadua 

Ubicada a media hora a pie de la popular ciudad cafetera de Salento, Kasaguadua es una reserva natural privada que protege 14 hectáreas de bosque nuboso andino tropical. 

Es posible visitarla sólo por el día para disfrutar de una caminata guiada informativa a lo largo de los dos kilómetros y medio de senderos de la reserva, o pasar la noche en las innovadoras cabañas construidas principalmente de bambú. 

El complejo cuenta con un espacio social donde se sirve un desayuno vegetariano todas las mañanas y las “cabañas” en forma de domo que funcionan como habitaciones y disponen de Wi-Fi. 

En las inmediaciones se puede practicar senderismo y ciclismo. 

Una advertencia importante si decides quedarte en Kasaguadua es que los huéspedes deben estar relativamente en forma, ya que el único acceso al albergue en el fondo del valle es a pie.

Pijibá Lodge

Por último, este alojamiento increíble se encuentra en la biodiversidad de la costa del Pacífico cerca de Nuqui. 

Nuquí se encuentra sobre la costa pacífica colombiana en el departamento del Chocó, en el golfo de Tribugá, delimitado por Cabo Corrientes y Cabo Huina. 

Esta es una región privilegiada para el turismo, dada la diversidad del paisaje, la naturaleza casi intacta, y la calidad de sus pobladores nativos.

Las cabañas de Pijibá Lodge están construidas con materiales de la zona, con techo de palma y estructura de madera, formando un conjunto armónico con el paisaje. Disponen de seis habitaciones-cabañas, cada una con  baño independiente, pueden habilitarse para acomodación individual, doble o múltiple según necesidades.

En las cabañas hay iluminación con bombillos led a base de energÍa solar. Además cuentan con una micro central hidráulica para generar energía básica para la refrigeración de alimentos y bebidas y las comunicaciones y otros equipos que lo requieran.

La zona cuenta con diversas actividades que puedes realizar. Estas van desde caminar las hermosas playas, disfrutar del mar, visitar ríos y poblados, observar las cristalinas quebradas, descansar en las hamacas, surfear, pescar, subir a ver las ranitas de colores, bucear a pulmón o tanque, hacer yoga al lado del mar, o simplemente descansar leyendo.

Sin embargo, a mi entender, la actividad que no te puedes perder por nada es el avistamiento de ballenas

Todos los años, entre los meses de julio y octubre, las ballenas Jorobadas o yubartas regresan al Pacífico colombiano. Se pueden observar en toda la costa, aunque prefieren lugares tranquilos, sin contaminación y de bajo tráfico marítimo como la zona donde se encuentra Pijiba Lodge.

​En su recorrido por la región, las ballenas pueden ser avistadas en cualquier momento desde la misma playa. Sin embargo Pijiba Lodge ofrece permanentemente salidas en lancha para que, si lo deseas, hagas un avistamiento más cercano y por mayor tiempo.

Espero que estos eco-hoteles te hayan enamorado y te inclines por experimentar la diversidad natural de una manera sustentable en tu futura visita a Colombia!

Publicado en
Destino
Hay más sobre esto
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO