El arte oculto a bordo: esculturas de frutas que asombran a los pasajeros
En el fascinante mundo de los cruceros, no todo se trata de mares cristalinos y bufés interminables. Para algunos miembros de la tripulación, el verdadero arte ocurre tras bambalinas. Este es el caso de Charlie Webb, un ex trabajador de crucero que pasó seis años transformando frutas comunes en auténticas obras de arte comestibles 🍍✨.
Mucho más que una simple decoración de mostrador, las esculturas de frutas en los cruceros son una tradición que combina la creatividad, la disciplina culinaria y, en algunos casos, un poco de humor excéntrico. Hoy, Webb revela los diseños más extraños e inolvidables que talló durante su experiencia a bordo.
La tradición de tallar frutas en los cruceros
La escultura en frutas y verduras es una práctica con orígenes en Asia, especialmente en países como Tailandia. En cruceros, esta tradición se ha convertido en una forma de entretenimiento visual para los pasajeros, utilizada para embellecer cenas temáticas y bufés nocturnos.
Según el portal Culinary Schools, la talla en frutas requiere años de práctica, pulso firme y herramientas especializadas. Estas creaciones no son solo estéticas, sino también una manera de reforzar el prestigio del servicio de alimentos del barco.
Charlie Webb: entre la cocina y la creatividad
Durante seis años como tripulante, Charlie Webb dedicó incontables horas a convertir sandías, piñas, melones y calabazas en imágenes surrealistas. Desde loros multicolores hasta personajes famosos como E.T. o Baby Yoda, cada escultura fue un desafío distinto.
“A veces los jefes querían diseños increíbles con solo tres naranjas y un cuchillo de mantequilla”, confesó Webb entre risas durante una entrevista con el Daily Mail.
Los diseños más extraños que talló
Webb compartió algunas de sus esculturas más curiosas entre las más de 200 que realizó durante su paso por distintas navieras. Algunos de los más llamativos incluyen:
- Una sandía con la cara de Elvis Presley: completa con gafas de sol talladas y un tupé hecho de cáscara.
- Un dragón oriental: con más de metro y medio de largo, hecho completamente de melón verde, zanahoria y chile rojo.
- El rostro de un político británico: que fue parte de una competencia informal entre los chefs del crucero.
- Un unicornio hecho con papaya: diseñado para una fiesta temática infantil.
Lo peculiar es que, según Webb, muchos de estos diseños eran solicitados por los propios pasajeros o, en casos más caóticos, pedidos de último momento por eventos improvisados 🕺🏼.
Arte efímero: lo que ocurre después de exhibir las esculturas
Aunque estos diseños requieren horas de trabajo, su duración es breve. Las esculturas suelen colocarse durante los banquetes temáticos, y posteriormente son desechadas o llevadas a compostaje, dependiendo de las regulaciones sanitarias del puerto donde el barco amarre.
“Uno de mis dragones más grandes terminó como alimento para peces al día siguiente. Fue una mezcla entre tristeza y orgullo”, recordó Webb.
Además, las condiciones climáticas a bordo—como la alta humedad y el calor en ciertas cubiertas—obligan a los escultores a trabajar increíblemente rápido ⏱️. Según el ex trabajador, algunas piezas elaboradas podían marchitarse en menos de una hora si no se mantenían refrigeradas.
Trabajo pesado con recompensas inesperadas
Tallar frutas puede parecer una tarea simple, pero en realidad implica precisión, tiempo y numerosas horas en pie. Webb confesó que, durante temporadas altas, pasaba hasta siete horas seguidas diseñando esculturas decorativas para cenas VIP o eventos temáticos.
A pesar de los desafíos físicos, el artista también habló sobre las recompensas personales de su labor:
“No hay mejor sensación que ver a niños sonriendo por una piña que se parece a su personaje favorito”.
Además, una escultura bien hecha podía captar la atención del capitán o incluso de personalidades importantes, lo cual abría puertas a mayores oportunidades dentro de la jerarquía del crucero.
La evolución del arte tallado a bordo 🛳️
Si bien antes estas esculturas eran casi exclusivas de grandes cruceros internacionales, muchos ferris y embarcaciones de lujo más pequeñas están incorporando esta forma de arte. Algunas empresas incluso ofrecen talleres breves para que los pasajeros puedan aprender técnicas básicas de talla en frutas.
En destinos como Tailandia o México, es común encontrar chefs capacitados que realizan estas demostraciones en hoteles y eventos turísticos. Según la Organización Mundial del Turismo, estas experiencias personalizadas representan una creciente tendencia en el turismo gastronómico.
Curiosidades sobre las esculturas en frutas
- Existen competencias internacionales de talla en frutas como el International Carving Cup en Tailandia.
- Las herramientas especializadas, como gubias o cuchillos de precisión, pueden costar más de $100 dólares.
- Algunas esculturas utilizan frutas secas o liofilizadas para una mayor duración.
¿Descanso o arte efímero? Una mirada final
Para Charlie Webb, cada corte de cuchillo en una fruta era una forma de romper la rutina a bordo. Aunque oficialmente su trabajo era parte del equipo de hospitalidad, encontró una pasión inesperada en el arte de la escultura alimenticia.
En sus propias palabras: “A veces, un plátano puede decir más que mil palabras… al menos si tiene la forma de un delfín saltando del mar” 🐬🍌.
Si alguna vez abordas un crucero y te encuentras con una sandía que te mira fijamente con ojos de piña y un peinado al estilo años 50, ya sabes a quién agradecer.
Porque, al final, estos detalles—por más efímeros que sean—son los que transforman unas vacaciones en una experiencia inolvidable.
¿Te animarías a diseñar tu propia escultura comestible?
Si este tipo de creatividad te inspira, existen cursos online gratuitos donde puedes iniciarte en el arte de la talla en frutas. Plataformas como edX e incluso algunos programas de YouTube ofrecen tutoriales desde nivel principiante hasta avanzado. ¡Tal vez el próximo Baby Yoda tallado en sandía lo hagas tú! 🌟
Mantente atento a Intriper para más historias sorprendentes a bordo del mundo del turismo.


