Etiopía dio inicio a uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del continente africano. Se trata del Aeropuerto Internacional de Bishoftu, una megaobra que demandará una inversión de 12.500 millones de dólares, estará terminada en 2030 y promete convertirse en el aeropuerto más grande de África, además de uno de los más importantes del mundo.
Las obras fueron inauguradas oficialmente por el primer ministro Abiy Ahmed, quien definió a la futura terminal como “nuestra puerta de entrada al cielo”. El aeropuerto se construye en Bishoftu, en la región de Oromia, a unos 50 kilómetros de Adís Abeba, y tendrá como objetivo principal descongestionar el Aeropuerto Internacional de Bole, actualmente uno de los cinco con mayor tráfico del continente.

El nuevo Greenfield Bishoftu International Airport contará con una capacidad inicial de 60 millones de pasajeros, que se ampliará progresivamente hasta 110 millones, además de poder gestionar 3,73 millones de toneladas de carga por año y alojar hasta 270 aeronaves de manera simultánea.
Más allá de su impacto en el transporte aéreo, el proyecto apunta a impulsar el turismo y a posicionar a Etiopía como un hub aeroportuario clave en África. Según estimaciones oficiales, la nueva infraestructura permitirá la creación de hasta 80.000 empleos, un dato que despierta grandes expectativas en la población local.
Cerca del 70% de la inversión será financiada por el Banco Africano de Desarrollo (BAfD). Se trata del segundo mayor proyecto del país, solo por detrás de la Gran Presa del Renacimiento Etíope, inaugurada en 2025 y considerada el mayor desarrollo hidroeléctrico del continente.
El aeropuerto se desarrollará en varias fases y, para 2030, deberá estar completamente operativo, incluyendo una ciudad aeroportuaria con centros comerciales, hoteles, áreas recreativas y conexiones ferroviarias y por autopista directas con Adís Abeba.

La aerolínea Ethiopian Airlines, reconocida como la Mejor Aerolínea de África por los premios Skytrax durante ocho años consecutivos, tendrá en Bishoftu su principal centro de operaciones. La compañía, que en el último ejercicio fiscal transportó 19,1 millones de pasajeros y facturó 7.600 millones de dólares, lidera el impulso del proyecto para ampliar la capacidad aérea y fortalecer la integración continental.
El diseño arquitectónico del aeropuerto estuvo a cargo del prestigioso estudio Zaha Hadid Architects, con sede en Londres. Inspirado en el Gran Valle del Rift, el complejo contará con hoteles, jardines interiores, áreas de descanso y espacios comerciales, además de soluciones sustentables como ventilación natural, control solar, captación de agua de lluvia y el uso de materiales locales. El objetivo es alcanzar la certificación LEED Gold.
Con esta megaobra, Etiopía busca abrirse definitivamente al mundo y consolidar su rol como puerta de entrada aérea al continente africano, apostando al crecimiento económico, el turismo y la conectividad global.






