Un dramático ataque de tiburón conmociona a Australia. Un niño de 12 años permanece en grave estado luego de ser mordido mientras jugaba en el agua con sus amigos en Shark Beach, una playa ubicada en Sídney. El chico sufrió lesiones profundas en ambas piernas y debió ser trasladado de urgencia a un hospital, donde continúa internado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
El episodio ocurrió el domingo por la mañana, cuando el grupo de chicos se divertía saltando al mar desde una roca de seis metros de altura, en el suburbio oriental de Vaucluse. Todo transcurría con normalidad hasta que, en cuestión de segundos, la situación se volvió una escena de terror.

Según relataron las autoridades, el tiburón atacó directamente las extremidades inferiores del menor. Sus amigos advirtieron de inmediato lo que estaba sucediendo y actuaron con rapidez: pidieron ayuda y lograron sacarlo del agua, una reacción clave para evitar un desenlace fatal.
“Fue una escena horrenda cuando llegó la policía. Creemos que se trató de un tiburón toro”, explicó el superintendente Joseph McNulty, comandante de la zona marítima de Nueva Gales del Sur. “Ese pequeño está luchando por su vida”, agregó, y destacó el accionar de los “valientes” amigos del nene.

Cuando los agentes arribaron al lugar, el chico ya se encontraba inconsciente. Fue subido a un bote policial, donde le realizaron maniobras de resucitación y le colocaron dos torniquetes en las piernas para frenar la pérdida de sangre.
En el muelle lo esperaba una ambulancia que lo trasladó al Hospital de Niños de Sídney, donde permanece internado en estado crítico, acompañado por su familia. El ataque reavivó la preocupación por la seguridad en las playas de la región y generó un fuerte impacto en la comunidad local.






