Una situación inédita y estremecedora mantiene en vilo al este de India. Un elefante macho con un solo colmillo lleva semanas recorriendo aldeas del estado de Jharkhand, donde ya provocó la muerte de al menos 22 personas y obligó a decenas de familias a refugiarse en los techos de sus viviendas por miedo a nuevos ataques.
El animal se encuentra suelto desde principios de enero y aún no ha podido ser capturado. Según las autoridades, los ataques ocurrieron principalmente durante la noche, cuando el elefante ingresó a pueblos y zonas rurales, atacando a cualquiera que se cruzara en su camino.
“Es una situación sin precedentes. Es la primera vez que una serie de muertes tan grande se vincula a un solo elefante macho en esta región”, explicó Kuldeep Meena, oficial forestal divisional. El objetivo inmediato, aseguró, es capturar al animal y devolverlo a su hábitat natural.

Entre las víctimas se encuentran Mangal Singh Hembram, de 34 años, atacado cerca de su casa; Urdub Bahoda, de 62, embestido mientras vigilaba su campo de noche; y Vishnu Sundi, de 42, que murió tras ser pisoteado horas más tarde. Uno de los episodios más trágicos ocurrió cuando el elefante mató a Kundra Bahoda y a sus dos hijos, de 6 y 8 años. La madre logró escapar junto a su hija menor.
Ante el terror creciente, las autoridades comenzaron a usar tambores y alertas sonoras para advertir a los vecinos que no salgan de noche ni duerman al aire libre. En paralelo, equipos especializados intentaron sedar al elefante en al menos tres oportunidades, pero todas fracasaron.

Los expertos creen que el animal podría estar atravesando el período de musth, una etapa de apareamiento en la que los elefantes machos presentan niveles extremos de agresividad. “Hemos visto elefantes en esta condición antes, pero rara vez atacan personas de esta manera”, explicó Aditya Narayan, otro funcionario forestal.
El caso reavivó el debate sobre el creciente conflicto entre humanos y elefantes en India, impulsado por la deforestación y la reducción de corredores naturales. En el país, más de 2.800 personas murieron en encuentros con elefantes en los últimos años, una cifra que sigue en aumento.






