Volar puede ser una experiencia tranquila… o completamente movida. Y un estudio reciente confirmó que la ruta de vuelo más turbulenta del mundo es también una de las más cortas: dura solo una hora y atraviesa uno de los paisajes más imponentes del continente.
Según el informe anual publicado por Turbli, un sitio especializado en el análisis y seguimiento de turbulencias aéreas, el trayecto que une Mendoza (Argentina) con Santiago de Chile encabeza el ranking global de vuelos comerciales con mayor inestabilidad atmosférica durante 2025.
El estudio se basó en datos de más de 10.000 vuelos que conectan 550 aeropuertos internacionales, y utilizó una métrica científica conocida como EDR (tasa de disipación de remolinos), que mide cuán intensa es la turbulencia del aire independientemente del tipo de avión.

El vuelo Mendoza–Santiago, de apenas 195 kilómetros, obtuvo una puntuación promedio de 22,983 sobre 100, la más alta del ranking. Aunque técnicamente se ubica entre turbulencia ligera y moderada, la experiencia a bordo suele sentirse mucho más intensa, especialmente en determinados momentos del año.
La razón es geográfica: la ruta cruza la Cordillera de los Andes, una región donde el aire es altamente inestable. Las montañas generan lo que se conoce como olas de montaña, corrientes de aire que producen movimientos bruscos, cambios repentinos de altitud y sacudidas que pueden resultar incómodas para los pasajeros.
Turbli clasifica la turbulencia en cinco niveles: ligera (0–20), moderada (20–40), moderada-severa (40–60), severa (60–80) y extrema (80–100). Aunque el valor del vuelo andino no llega a los niveles más críticos, su constancia y frecuencia lo convierten en el más desafiante del mundo.
El informe también analizó rutas de Estados Unidos y Norteamérica, donde los trayectos más turbulentos suelen atravesar zonas montañosas. El más movido en ese país es el vuelo entre Denver y Jackson Hole, con una puntuación de 18,18, seguido por rutas como Salt Lake City–Denver, Boise–Salt Lake City y Las Vegas–Salt Lake City.

Según la Administración Federal de Aviación (FAA), la turbulencia es un movimiento del aire generalmente invisible e impredecible, que puede producirse por corrientes en chorro, cambios de presión, frentes climáticos, tormentas eléctricas o incluso con cielo completamente despejado.
La publicación del ranking de Turbli no solo despierta curiosidad entre los viajeros, sino que también sirve como herramienta para aerolíneas y tripulaciones, que pueden anticipar zonas de mayor riesgo y planificar mejor sus operaciones.
Por ahora, el dato es claro: cuando se habla de vuelos movidos, Sudamérica lidera el ranking mundial, y el cruce aéreo entre Mendoza y Santiago se mantiene como el trayecto más turbulento del planeta. Ideal para quienes aman las emociones fuertes… incluso a 10.000 metros de altura.







