Una auditoría interna destapó una grave maniobra de estafas vinculadas a fallas técnicas en el sistema de venta de entradas del Parque Nacional Iguazú, que durante años permitió emitir tickets a valor cero mediante la carga de datos falsos y sin validación. La vulnerabilidad fue aprovechada para cobrar entradas a turistas —principalmente extranjeros— y quedarse con el dinero, mientras el sistema registraba accesos gratuitos.
El problema se originó en el Sistema de Emisión de Tickets Electrónicos y Control de Acceso (S.E.T.E.C.A.), una plataforma que depende exclusivamente de la Administración de Parques Nacionales. Pese a las advertencias reiteradas sobre sus falencias estructurales, el sistema permitió durante años cargar correos inexistentes, DNI genéricos como “000000000” y números telefónicos inválidos, sin controles automáticos ni validaciones de identidad.

La operatoria se apoyaba en una opción legítima del sistema: la compra de entradas exentas, para jubilados o residentes locales, todas con valor $0. Sin verificación posterior, esta funcionalidad fue manipulada para emitir accesos gratuitos que luego eran vendidos de manera irregular. Según las verificaciones realizadas, el sistema carecía de reglas básicas de integridad de datos, autenticación, trazabilidad del usuario y auditoría preventiva en tiempo real, condiciones mínimas para evitar fraudes.
La maniobra salió a la luz tras una auditoría iniciada en junio de 2025 por la concesionaria Iguazú Argentina SA, que habría derivado en despidos. Recién después de presentada la denuncia, Parques Nacionales eliminó del sistema las opciones de compra de tickets exentos, jubilados y residentes para Cataratas del Iguazú. La medida fue considerada reactiva, ya que el problema llevaba años activo.

El caso también dejó expuestas inconsistencias a nivel nacional: mientras en Iguazú se desactivaron esas opciones, en otros parques —como Los Glaciares— continúan habilitadas, lo que reabre el debate sobre la seguridad y coherencia del sistema en todo el país.
Aunque en 2025 se avanzó con una licitación para modernizar el S.E.T.E.C.A., el episodio vuelve a poner el foco en una deuda estructural: la falta de transparencia, control y tecnología en uno de los principales atractivos turísticos de Argentina. Mientras Cataratas del Iguazú se promociona como un ícono natural a nivel mundial, el acceso al parque quedó durante años sostenido por una plataforma frágil, que demostró ser permeable al fraude.







