Diego, la tortuga que salvó a su especie: de solo 15 ejemplares a miles en Galápagos

(FILES) In this file photo taken on February 27, 2019 Diego, a tortoise of the endangered Chelonoidis hoodensis subspecies from Espanola Island, is seen in a breeding centre at the Galapagos National Park on Santa Cruz Island in the Galapagos archipelago, located some 1,000 km off Ecuador's coast. - Diego, an over 100 years-old giant tortoise considered a super male by saving his species from extinction in the Ecuadorian Galapagos archipelago, was returned to his native island Espanola after breeding in captivity for several decades, Environment Minister Paulo Proano, reported Monday. (Photo by RODRIGO BUENDIA / AFP)
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En América del Sur una de las historias más impactantes de conservación animal tiene como protagonista a una sola tortuga. Se trata de Diego, cuyo papel fue decisivo para evitar la desaparición de la especie Chelonoidis hoodensis, originaria de las Islas Galápagos.

A mediados del siglo XX, la situación era alarmante. La población de esta especie había caído a apenas 15 ejemplares en estado silvestre. Durante siglos, la caza, la explotación humana y la introducción de animales invasores como cabras destruyeron la vegetación necesaria para su alimentación y reproducción.

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(FILES) In this file photo taken on February 27, 2019 Diego, a tortoise of the endangered Chelonoidis hoodensis subspecies from Espanola Island, is seen in a breeding centre at the Galapagos National Park on Santa Cruz Island in the Galapagos archipelago, located some 1,000 km off Ecuador’s coast. – Diego, an over 100 years-old giant tortoise considered a super male by saving his species from extinction in the Ecuadorian Galapagos archipelago, was returned to his native island Espanola after breeding in captivity for several decades, Environment Minister Paulo Proano, reported Monday. (Photo by RODRIGO BUENDIA / AFP)

Frente a ese escenario, el Parque Nacional Galápagos junto con la Fundación Charles Darwin impulsaron en la década de 1960 un programa de reproducción en cautiverio. El objetivo era claro: recuperar la especie utilizando los pocos ejemplares disponibles, criar nuevas tortugas y luego devolverlas a su hábitat natural.

Diego ingresó a este programa luego de ser identificado en el Zoológico de San Diego, donde había permanecido durante años sin conocerse con certeza su origen. Estudios genéticos confirmaron que pertenecía a la población de la isla Española, lo que lo convirtió en un ejemplar fundamental para la reproducción.

Su impacto fue enorme. Se estima que ayudó a generar cientos de crías y que alrededor del 40% de las tortugas repatriadas dentro del programa llevaban su linaje. Gracias a este esfuerzo, la población total de la especie superó los 2.000 individuos.

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El proceso demandó décadas de trabajo científico, incubación controlada, crianza en centros especializados y liberación progresiva en la naturaleza. Al mismo tiempo, se restauró el ecosistema mediante la erradicación de especies invasoras.

En 2020, tras cumplir su rol reproductivo, Diego fue devuelto a la Isla Española junto a otros ejemplares criados en cautiverio.

Hoy la especie ya no se encuentra en estado crítico, aunque continúa bajo monitoreo. La historia de Diego demuestra que la conservación sostenida y basada en ciencia puede revertir incluso los escenarios más extremos.

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