En 1977, dos aviones Boeing 747 chocaron en la pista del aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife, en el peor accidente de la historia de la aviación comercial. La tragedia dejó 583 muertos y ocurrió por una combinación de errores humanos, mala comunicación y una intensa niebla.

Todo comenzó después de que una bomba explotara en el aeropuerto de Las Palmas, en Gran Canaria, obligando a desviar varios vuelos hacia Tenerife. El pequeño aeropuerto quedó completamente saturado mientras las condiciones climáticas empeoraban.
Entre los vuelos desviados estaban un avión de KLM y otro de Pan Am. La visibilidad era tan baja que la tripulación de Pan Am no lograba encontrar la salida de la pista, mientras que el comandante del KLM creyó haber recibido autorización para despegar.

Segundos después, ambos Boeing 747 colisionaron a gran velocidad. El avión de KLM explotó de inmediato debido al combustible que llevaba cargado, provocando una de las escenas más impactantes en la historia de la aviación.
La tragedia cambió para siempre los protocolos de seguridad aérea y la manera en que pilotos y torres de control se comunican en todo el mundo.








