Una propuesta de voluntariado en plena naturaleza permite vivir en las sierras de España con alojamiento y comida incluidos a cambio de colaborar con el cuidado de animales rescatados.
La iniciativa funciona en el Santuario Dharma, un refugio ubicado en la Sierra de Gredos, entre las provincias de Toledo y Cáceres y cerca del río Tiétar. En el lugar viven más de un centenar de animales de distintas especies, entre perros, gatos, caballos, cabras, ocas, tortugas, cerdos vietnamitas y hasta una suricata.
La propuesta está pensada para personas que quieran alejarse durante un tiempo del ritmo urbano y participar de una experiencia de convivencia y trabajo comunitario en un entorno rural.
Cuatro horas de trabajo por día

El compromiso establecido por el santuario es de 24 horas semanales, distribuidas en jornadas de cuatro horas durante seis días. El séptimo día queda libre para descansar, recorrer los alrededores o realizar actividades personales.
Las tareas están relacionadas principalmente con el cuidado cotidiano de los animales. Durante la mañana, los voluntarios deben abrir las casetas y recintos, comprobar el estado de los ejemplares, distribuir el alimento, limpiar los espacios y realizar el recuento.
Por la tarde, las actividades incluyen reforzar la alimentación de los animales que necesitan cuidados especiales y controlar que los bebederos estén limpios y tengan suficiente agua.
Al finalizar el día, llega el momento de alimentar a perros y gatos y asegurarse de que el resto de los animales quede protegido para pasar la noche.
Quienes tengan las condiciones físicas necesarias también pueden colaborar con trabajos de mantenimiento e infraestructura, como la reparación de vallados, establos y diferentes espacios del refugio.
Quiénes pueden participar
El santuario busca personas mayores de edad que tengan sensibilidad hacia los animales, compromiso y disposición para integrarse a una dinámica de convivencia comunitaria.
Uno de los requisitos centrales es respetar la filosofía vegana del proyecto. Durante la estancia no está permitido consumir productos de origen animal ni utilizarlos en otros aspectos de la vida cotidiana dentro del refugio.
También se solicita un buen nivel de español y contar con los medios necesarios para llegar hasta las instalaciones.
La propuesta tiene algunas restricciones: no se aceptan voluntarios que viajen en pareja ni personas que quieran llevar sus propias mascotas. Además, dentro del predio está prohibido fumar, vapear y consumir alcohol u otras drogas.
El proyecto también valora especialmente a quienes estén interesados en mantener un vínculo prolongado con el santuario, ya que los voluntarios recurrentes pueden conocer mejor a los animales y sus necesidades.
Alojamiento, comida y otros beneficios
A cambio de las horas de colaboración, el Santuario Dharma ofrece alojamiento en habitaciones compartidas y pensión completa durante toda la estancia.
La propuesta también incluye uso gratuito de lavandería, conexión a internet y transporte desde el punto de llegada acordado.
De esta manera, quienes participan no solo colaboran con el refugio, sino que pasan a formar parte temporalmente de una comunidad que comparte espacios, comidas y actividades relacionadas con el cuidado de los animales.

Una experiencia en plena Sierra de Gredos
Uno de los principales atractivos de esta propuesta es el entorno en el que se desarrolla. El Santuario Dharma está rodeado de bosques, senderos y áreas de gran valor natural, cerca del río Tiétar.
La ubicación permite combinar las tareas dentro del refugio con momentos de descanso en un paisaje rural, lejos del ritmo de las grandes ciudades.
Para quienes disfrutan de los animales y buscan una experiencia diferente en España, la iniciativa propone una forma de conocer la vida rural desde adentro, mientras colaboran diariamente con el bienestar de ejemplares rescatados.
Cómo postularse
El Santuario Dharma cuenta con distintas modalidades de participación, entre ellas estancias largas, estancias cortas y visitas.
Las personas interesadas deben ingresar a la página oficial del proyecto y completar el formulario correspondiente al programa de voluntariado. Luego, la organización evalúa las solicitudes y coordina con los postulantes seleccionados los detalles de la estancia y la llegada al refugio.
La propuesta está especialmente orientada a quienes no solo buscan alojamiento durante un viaje, sino que quieren dedicar parte de su tiempo a cuidar animales, vivir en comunidad y disfrutar de un entorno natural.









