Cuatro atletas de Francia, Reino Unido y Estados Unidos conquistaron una marca mundial al realizar flexiones sincronizadas con mancuernas a 5.071 metros sobre el nivel del mar, en la cima del Pico de Orizaba, el volcán más alto de México. El desafío fue validado por Guinness World Records después de que la organización revisara las grabaciones de la prueba.
La hazaña combinó resistencia física, coordinación y montañismo en un entorno de condiciones extremas. Antes de alcanzar la cumbre, los participantes tuvieron que completar un ascenso de cinco horas durante la noche, entre rocas volcánicas, nieve y temperaturas bajo cero.

El Pico de Orizaba alcanza los 5.636 metros de altura y es el tercer pico más elevado de América del Norte. Su cumbre permanece cubierta de nieve durante todo el año y el clima puede cambiar rápidamente, por lo que llegar hasta ella representa un importante desafío incluso para montañistas experimentados.
Un ascenso nocturno para alcanzar la marca mundial
El equipo estuvo integrado por André Belibi Eloumou, de Francia; Robert Glover, del Reino Unido; y Evie y Matt Soule, ambos de Estados Unidos. Los cuatro deportistas tienen entre 18 y 54 años y se prepararon juntos para afrontar las exigencias físicas de la expedición.
La travesía comenzó poco después de la medianoche. Durante las cinco horas de ascenso, el grupo avanzó por terrenos rocosos y sectores nevados hasta llegar a la cima del volcán, ubicado entre los estados mexicanos de Puebla y Veracruz.
La altitud fue uno de los principales obstáculos. A más de 5.000 metros sobre el nivel del mar, la menor disponibilidad de oxígeno dificulta el esfuerzo físico y obliga al organismo a adaptarse para mantener el rendimiento.
Por ese motivo, los atletas realizaron una etapa previa de aclimatación en el campamento base. Allí se adaptaron progresivamente a las condiciones de altitud y temperatura antes de iniciar el recorrido nocturno.
La coordinación fue clave para conseguir el récord
Una vez en la cumbre, los cuatro integrantes realizaron la prueba de flexiones sincronizadas con mancuernas a mayor altitud. El desafío exigía mantener una técnica correcta y ejecutar los movimientos de manera coordinada, pese al cansancio acumulado durante la subida.
Según las condiciones del intento descritas en la información publicada, cada participante debía completar más de 20 repeticiones, con una duración mínima de un minuto por serie.
La jueza oficial Joanne Brent revisó las grabaciones aportadas por el equipo y confirmó que los deportistas cumplieron con los requisitos establecidos para homologar la marca.
“Era evidente que hubo una preparación considerable tanto para el intento como para la organización del trekking”, afirmó Brent, según informó Guinness World Records.
La precisión de los movimientos fue determinante para validar el resultado. Los atletas no solo debían completar el ejercicio, sino hacerlo de forma sincronizada después de una expedición exigente y en un entorno donde la falta de oxígeno aumenta la dificultad de cualquier actividad física.

Un integrante ya tenía experiencia en récords mundiales
Para André Belibi Eloumou, el desafío representó una nueva oportunidad de ingresar al registro de Guinness World Records. En 2024, el atleta francés había establecido una marca masculina por permanecer en contacto total con hielo durante 4 horas y 5 minutos.
Sin embargo, ese récord fue superado posteriormente por el polaco Wojciech Pruński, quien alcanzó las 5 horas, 8 minutos y 2 segundos.
La experiencia previa de Belibi Eloumou impulsó su regreso a los desafíos internacionales, esta vez junto a tres compañeros y en un escenario completamente diferente: una de las cumbres más exigentes de México.
Con la validación oficial, los cuatro deportistas quedaron registrados como el equipo que realizó flexiones sincronizadas con mancuernas a la mayor altitud documentada. La marca convirtió la expedición al Pico de Orizaba en una combinación de resistencia, preparación y trabajo coordinado en condiciones extremas.








