Una experiencia en plena naturaleza, a menos de una hora de Oslo, busca voluntarios para realizar tareas de jardinería, mantenimiento y trabajos forestales durante cuatro a cinco horas al día.
Vivir en Noruega, conocer sus paisajes y acercarse a la vida rural sin tener que pagar alojamiento ni comida es una posibilidad que ofrece una granja familiar ubicada en Hillestad, a unos 50 minutos de Oslo. El anfitrión busca viajeros dispuestos a colaborar con diferentes actividades de la propiedad a cambio de hospedaje y las comidas durante su estadía.
La propuesta está dirigida a personas interesadas en el contacto con la naturaleza, el trabajo al aire libre y el aprendizaje de nuevas habilidades. La colaboración requiere dedicar entre cuatro y cinco horas diarias a las tareas asignadas, que pueden variar según la temporada y las necesidades de la granja.

El intercambio también permite conocer aspectos de la cultura local, compartir momentos con el anfitrión y su familia y descubrir cómo es el día a día en una zona rural noruega.
El proyecto se desarrolla en una propiedad donde el trabajo con la tierra y el bosque ocupa un lugar central. El responsable regresó a la granja familiar en 2017, después de dejar su empleo en la industria de la restauración, y desde entonces dedica buena parte de su tiempo a mantener los terrenos, cuidar los caminos forestales y cultivar verduras para consumo propio.
Entre las actividades que pueden realizar los voluntarios se encuentran los trabajos forestales, que incluyen tareas de tala, raleo y preparación de leña en determinadas épocas del año. También pueden colaborar con el mantenimiento de los senderos y caminos que atraviesan el bosque, además de participar en la construcción de nuevos accesos.
La jardinería y el cuidado de la huerta forman parte de las responsabilidades habituales. Según la época, las tareas pueden incluir sembrar y cultivar verduras, quitar malezas y recolectar productos. A esto se suman trabajos de mantenimiento de los edificios, como pintura y pequeñas reparaciones.
Otra de las iniciativas en marcha es la renovación de una cabaña situada en el bosque, un proyecto en el que los viajeros podrían colaborar durante su estadía. La propiedad también cuenta con cultivos comerciales de cereales, aunque el anfitrión aclaró que los voluntarios no participan de esa actividad.
A cambio de su ayuda, los participantes disponen de alojamiento en la casa del anfitrión y comidas incluidas. La vivienda cuenta con dos habitaciones para invitados en el segundo piso, ambas equipadas con una cama doble y con acceso a un baño compartido.
La experiencia busca ir más allá del intercambio de tareas por hospedaje. El anfitrión es chef de profesión y suele preparar platos tradicionales de Noruega, por lo que compartir la mesa también forma parte de la propuesta cultural. Además, cuenta con un bar equipado en la planta superior de la casa y está dispuesto a compartir sus conocimientos sobre coctelería con quienes tengan interés en aprender.
El entorno familiar es otro de los aspectos de la estadía. El responsable vive con sus dos perros, Trym y Heimdal, y señala que existe la posibilidad de recibir viajeros que se trasladen con sus propias mascotas, aunque esa condición debe confirmarse antes de organizar el viaje.
Para quienes buscan una experiencia diferente en Europa, la iniciativa representa una forma de conocer Noruega desde una perspectiva alejada de los circuitos turísticos tradicionales. En lugar de limitarse a recorrer sus ciudades y atractivos naturales, los voluntarios pueden integrarse temporalmente a la rutina de una granja y aprender sobre el mantenimiento de una propiedad rural.
Sin embargo, hay una cuestión importante que deben tener en cuenta los interesados: no es un empleo remunerado, sino un intercambio de colaboración por alojamiento y comida. Por eso, antes de viajar, conviene consultar las condiciones específicas, la duración de la estadía, los horarios, las tareas previstas y los gastos que deberá cubrir cada participante.
Quienes quieran postularse pueden ingresar a Workaway, la plataforma donde está publicado el perfil del anfitrión de Hillestad. Allí es posible consultar la disponibilidad, conocer más detalles sobre la experiencia y ponerse en contacto para averiguar los requisitos de participación.

El perfil cuenta con 36 comentarios y valoraciones positivas de viajeros. Algunas reseñas publicadas durante 2026 destacan la amabilidad del anfitrión y la oportunidad de compartir actividades con él y su familia.
Antes de confirmar la experiencia, también es importante verificar los requisitos migratorios aplicables a la nacionalidad de cada viajero, ya que las condiciones para participar en un intercambio de trabajo pueden variar según el país de origen y la normativa vigente.
De esta manera, la propuesta combina naturaleza, tareas rurales y convivencia con una familia local, con la posibilidad de descubrir otra forma de vivir en Noruega mientras se reducen los gastos de alojamiento y alimentación.









