Los tradicionales paseos en carruajes tirados por caballos en Central Park podrían llegar a su fin en 2028. El Gobierno de Nueva York impulsa un proyecto de ley para eliminar gradualmente esta actividad turística, que forma parte de la historia de la ciudad desde hace más de un siglo y medio.
La iniciativa fue presentada por Julie Menin, presidenta del Concejo Municipal, y contempla someter la propuesta a votación el próximo 22 de octubre. El proyecto cuenta con el respaldo del alcalde, Zohran Mamdani, y plantea que el servicio deje de funcionar definitivamente para junio de 2028.
Uno de los principales argumentos a favor de la medida es la seguridad. A medida que Central Park recibe cada vez más visitantes, la circulación de los carruajes en una ciudad tan transitada como Nueva York genera preocupación por los posibles accidentes. Menin señaló que esta tradición histórica se convirtió en un riesgo creciente para el público.

La decisión también contempla el futuro de los trabajadores que dependen de esta actividad. La Administración de Mamdani aseguró que colaborará con los cocheros, afiliados al Sindicato de Trabajadores del Transporte, para facilitar una transición laboral. Entre las medidas previstas se encuentran la orientación profesional, la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos y el acceso a oportunidades de empleo.
La historia de los carruajes en Nueva York se remonta a 1858, cuando comenzaron a abrirse las primeras secciones de Central Park. Con el paso del tiempo, lo que inicialmente funcionaba como un medio de transporte se transformó en una de las experiencias más reconocidas por los turistas que visitan Manhattan.
La tradición también dejó su marca en la cultura popular. Una de sus apariciones más recordadas ocurrió en la película The Band Wagon, en la que Fred Astaire y Cyd Charisse protagonizaron una escena de baile junto a uno de estos vehículos.
Sin embargo, en los últimos años, los paseos quedaron en el centro de la polémica por los accidentes y los cuestionamientos vinculados al bienestar animal. En junio de 2026, un turista indio de 18 años murió tras sufrir lesiones al caer de un carruaje mientras paseaba con su familia. Según los reportes, el caballo comenzó a correr sin control después de que el cochero descendiera para tomar una fotografía de los pasajeros.
Las organizaciones defensoras de los animales también sostienen que el tránsito y el ruido de la ciudad pueden generar estrés en los caballos. Además, denunciaron posibles situaciones de explotación y señalaron que algunos animales se asustaron y desbocaron durante los recorridos.

Por ese motivo, el proyecto incluye disposiciones para proteger a los caballos cuando dejen de participar en la actividad. Entre ellas, establece que los propietarios que decidan venderlos deberán hacerlo de manera humanitaria y prohíbe que sean destinados a mataderos.
No es la primera vez que Nueva York intenta poner fin a esta práctica. Durante las administraciones de Bill de Blasio y Eric Adams también se impulsaron iniciativas para eliminar los carruajes, pero ninguna logró avanzar frente a la resistencia de la industria.
Ahora, la nueva propuesta vuelve a abrir el debate entre quienes buscan preservar una tradición histórica, los trabajadores que dependen de ella y las organizaciones que reclaman mayor protección animal. Si el proyecto obtiene la aprobación del Concejo Municipal, los emblemáticos carruajes de Central Park podrían desaparecer en junio de 2028.









