Millones de personas en el este de Estados Unidos se encuentran en alerta ante la llegada de una nueva ola de frío de origen ártico, que comenzará este fin de semana y podría provocar temperaturas peligrosamente bajas, con registros reales de hasta -34 grados Celsius en zonas del interior del noreste.
Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), una “oleada de aire ártico peligrosamente frío” se extenderá desde el sábado hasta el lunes por el noreste del país y el Atlántico medio. Las temperaturas máximas no superarían los -6 °C, con posibilidad de igualar o romper récords históricos de frío, especialmente en ciudades como Nueva York.
El fenómeno estará acompañado por fuertes vientos, lo que reducirá de manera drástica la sensación térmica. En el interior del noreste, esta podría descender hasta los -34 °C, mientras que en las zonas costeras se esperan valores de entre -12 y -15 °C entre la mañana del sábado y la del domingo. Las autoridades advirtieron que estas condiciones representan un riesgo mortal de hipotermia y congelación para cualquier persona expuesta al aire libre.
Además del frío extremo, se prevén nevadas moderadas en distintas áreas del noreste, lo que podría generar complicaciones en el tránsito y escenas similares a las vividas en enero, cuando otra tormenta ártica afectó gran parte del país. Aquella ola de frío dejó más de 100 muertos, además de cortes de energía, cancelaciones de vuelos y suspensión de clases, según reportes de la prensa estadounidense.
En Nueva York, una de las ciudades más afectadas, el alcalde Zoran Mamdani advirtió que las temperaturas reales podrían caer hasta los -23,3 °C, lo que calificó como “condiciones letales”. De confirmarse el pronóstico, este episodio se convertiría en el tercer fin de semana más frío registrado en la ciudad, solo por detrás del 9 de febrero de 1934 y el 30 de diciembre de 1917, según datos de la NOAA.
La ciudad atraviesa desde hace semanas un período prolongado de bajas temperaturas y mantiene activo el ‘Código Azul’, una alerta especial por riesgo de congelación, vigente desde el pasado 19 de enero. Las autoridades recomiendan extremar precauciones, limitar la exposición al aire libre y prestar especial atención a personas en situación de calle y grupos vulnerables.







