El sector brasileño de las Cataratas del Iguazú podría recibir una inversión cercana a los 120 millones de dólares destinada a modernizar la infraestructura turística y ampliar las experiencias para los visitantes en el Parque Nacional do Iguaçu.
El plan es impulsado por la empresa concesionaria Urbia Cataratas, responsable de la gestión turística del parque desde 2022. La iniciativa busca reforzar la competitividad del destino a nivel internacional, sin descuidar los estándares de conservación ambiental de uno de los espacios naturales más importantes de Sudamérica.
Declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO en 1986, el parque se ubica en el corazón de la región trinacional que conecta Brasil, Argentina y Paraguay, y constituye uno de los principales motores turísticos de Foz do Iguaçu.

El programa de inversión se apoya en tres ejes principales: fortalecer el turismo responsable, consolidar prácticas de sostenibilidad e impulsar la innovación con impacto en el desarrollo regional.
En los últimos años ya se realizaron algunas mejoras visibles, como nuevos circuitos internos, la recuperación de senderos históricos y experiencias en horarios extendidos, que incluyen recorridos al amanecer y al anochecer dentro del parque.
Además, el proyecto contempla ampliar la oferta gastronómica y comercial, con espacios de mayor capacidad para recibir visitantes. El objetivo es extender la estadía promedio de los turistas y diversificar las actividades dentro del predio.
Entre las obras previstas a mediano plazo también se encuentra un circuito de aventura con estructuras elevadas y miradores sobre el río Iguazú, así como mejoras en el tradicional recorrido hacia la Garganta del Diablo, uno de los puntos más impactantes del complejo de cataratas.
Otra de las áreas clave del proyecto es Puerto Canoas, donde se proyecta una renovación arquitectónica que incluirá un nuevo deck panorámico para mejorar las vistas del río.

El plan también busca integrar a comunidades cercanas, con expansión de infraestructura turística hacia municipios como Capanema, São Miguel do Iguaçu y Céu Azul, lo que podría generar nuevas oportunidades de empleo y desarrollo económico en la región.
La fuerte apuesta inversora también es observada con atención desde el lado argentino, en el vecino Parque Nacional Iguazú, donde la competencia entre ambos márgenes del río se ha convertido en un factor clave para atraer visitantes internacionales y sostener el flujo turístico en esta zona de frontera.









