Momentos de pánico absoluto se vivieron a bordo de un vuelo de la aerolínea británica Jet2 cuando una violenta pelea entre pasajeros obligó al piloto a realizar un aterrizaje de emergencia en Bruselas, Bélgica.
El incidente ocurrió el pasado jueves en el vuelo LS896, que había partido desde Antalya con destino a Manchester. Lo que debía ser un trayecto de cinco horas terminó convirtiéndose en una escena caótica que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Según informó The New York Times, la discusión comenzó pocas horas después del despegue. Dos hombres empezaron a intercambiar insultos hasta que la situación escaló a los golpes. En los videos grabados por otros pasajeros se observa cómo la tensión aumenta y varios viajeros intervienen para intentar frenar la agresión.

En medio del descontrol, una tripulante se subió a un asiento y gritó para intentar imponer orden. Finalmente, uno de los pasajeros logró inmovilizar a uno de los involucrados aplicándole una llave en el cuello, lo que permitió contener momentáneamente la pelea.
Ante el nivel de violencia, el comandante decidió desviar la aeronave hacia la capital belga, aproximadamente tres horas después del despegue. Una vez en tierra, la policía abordó el avión y retiró a los dos pasajeros señalados como responsables. El vuelo pudo reanudar su viaje hacia Manchester cerca de las 22 (hora local).
En un comunicado oficial, Jet2 calificó el hecho como resultado del “comportamiento inaceptable de dos pasajeros conflictivos” y confirmó que ambos fueron vetados de por vida para volar con la compañía. Además, la empresa adelantó que buscará recuperar los costos derivados del desvío.
“La seguridad de nuestros clientes y tripulación es nuestra prioridad. Mantenemos una política de tolerancia cero frente a conductas disruptivas”, indicaron desde la aerolínea, que lamentó las molestias ocasionadas al resto de los pasajeros.

No es la primera vez que la compañía aplica sanciones de este tipo. En 2022 reclamó 50.000 libras a dos hermanos por un incidente similar, mientras que en 2017 una pareja fue expulsada tras protagonizar una pelea física que también obligó a aterrizar de manera preventiva.
Estos episodios, conocidos como “air rage” (furia aérea), han crecido de forma significativa en los últimos años. Datos citados por The New York Times indican que la Administración Federal de Aviación registró un aumento cercano al 400% en comportamientos violentos a bordo entre 2019 y 2025, un fenómeno que especialistas vinculan con la tensión acumulada, el hacinamiento y el estrés propios de los vuelos comerciales.
Lo que comenzó como un viaje turístico terminó en un aterrizaje forzoso y una nueva muestra de que, incluso a 10.000 metros de altura, la violencia puede desatarse en cuestión de segundos.







