Las autoridades del norte de Australia emitieron una fuerte advertencia a la población luego de que intensas lluvias provocaran inundaciones masivas y un peligro inesperado: la presencia de cocodrilos en zonas inundadas y ríos desbordados.
La situación se vive especialmente en el Territorio del Norte, donde las autoridades desplegaron un operativo de emergencia que ya obligó a evacuar a más de mil personas hacia refugios temporales. Equipos de rescate utilizaron helicópteros y aviones para asistir a comunidades aisladas por el agua.
Uno de los puntos más afectados es la ciudad de Katherine, que atraviesa la peor inundación desde 1998. Las lluvias torrenciales provocaron el desborde de ríos y anegaron amplias zonas residenciales, dejando además al menos 90 viviendas sin electricidad.

Pero el mayor temor de las autoridades no es solo el agua. Según explicó el comandante interino de control de incidentes policiales, Shaun Gill, los cocodrilos se desplazaron con las corrientes y ahora aparecen en lugares donde normalmente no se los ve.
“Hay cocodrilos absolutamente por todas partes. Por favor, no entren al agua”, advirtió el funcionario, al insistir en que los residentes eviten nadar o acercarse a zonas inundadas.
El subcomisario Travis Wurst reforzó el mensaje con un pedido directo a la población: no hacer imprudencias ni intentar cruzar ríos o canales desbordados.
La gravedad del panorama también llevó a la jefa de gobierno del territorio, Lia Finocchiaro, a confirmar que varias escuelas permanecerán cerradas hasta que la situación mejore.
El norte de Australia es conocido por albergar una de las mayores poblaciones de cocodrilos del planeta. Solo en el Territorio del Norte se estima que viven más de 100.000 ejemplares, tanto de agua dulce como de agua salada.

Entre ellos se destaca el Crocodylus porosus, conocido como “salties”, considerado el reptil más grande del mundo. Estos animales pueden superar los 7 metros de largo y pesar más de 1.000 kilos, lo que les permite cazar presas grandes como canguros, ciervos, cerdos salvajes e incluso ganado.
El Territorio del Norte, una de las regiones menos pobladas del país, suele sufrir fenómenos climáticos extremos. En los últimos años, científicos han advertido que el cambio climático está intensificando eventos como inundaciones, ciclones e incendios forestales, aumentando los riesgos para las comunidades y la fauna local.
Mientras las lluvias continúan afectando la región, las autoridades insisten en una consigna simple pero vital para los residentes: mantenerse lejos del agua. En estos momentos, entrar a un río o zona inundada podría significar un encuentro peligroso con uno de los depredadores más letales del planeta.









