El Super Bowl 2026, disputado el domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, no solo fue protagonista por el duelo entre Seattle Seahawks y New England Patriots ni por el show de Bad Bunny en el entretiempo. En las inmediaciones del estadio, una hamburguesa XL se robó todas las miradas y se convirtió en uno de los temas más comentados del evento.
El motivo no fue solo su tamaño, sino también su precio: 180 dólares, una cifra que dejó atónitos a fanáticos y usuarios en redes sociales. Según trascendió, el valor estaría justificado por el contexto del evento y por la calidad de los ingredientes, aunque la polémica no tardó en estallar cuando imágenes del plato comenzaron a circular en X y otras plataformas.
La hamburguesa fue elaborada por Levy Restaurants, que preparó solo 200 unidades para el partido. Cada una pesó cerca de dos kilos y medio y estaba pensada para compartir entre cuatro personas. Su preparación incluyó tres hamburguesas de codillo de vaca, un corte magro y de sabor intenso, cocido lentamente a la parrilla. A eso se le sumaron queso azul fundido, salsa mirepoix demi-glace y un pan brioche de gran tamaño.
Uno de los detalles que más llamó la atención fue el hueso que atravesaba la hamburguesa de arriba hacia abajo, un recurso visual pensado tanto para sostener la estructura como para potenciar su impacto estético. Comerla, según quienes la probaron, requería ambas manos, paciencia y varias servilletas.

Más allá del resultado del partido, esta hamburguesa se volvió tendencia en redes sociales, donde abundaron las críticas por su precio. Algunos usuarios cuestionaron el costo en comparación con otras comidas de estadio, mientras que otros ironizaron sobre el nivel de extravagancia de la gastronomía en los grandes eventos deportivos de Estados Unidos.
Entre elogios, burlas y debates, la hamburguesa XL terminó consolidándose como una de las grandes protagonistas no deportivas del Super Bowl, demostrando que, en este espectáculo, el show también se sirve en el plato.






