Santiago tiene una gran ventaja: en pocas horas de viaje podés pasar del ritmo urbano a montañas imponentes, viñedos, playas o pueblos con identidad propia. Sin recorrer largas distancias, la capital chilena permite armar escapadas ideales tanto para el día como para un fin de semana completo.
A continuación, algunas de las mejores opciones para descubrir a menos de tres horas de Santiago.
Cajón del Maipo: naturaleza y aventura a pocas horas de Santiago
1 a 2 horas desde Santiago
Es, sin dudas, una de las escapadas más clásicas y completas desde la capital. Naturaleza, aventura y paisajes de montaña se combinan en este valle cordillerano que cambia de cara según la estación.
Uno de sus grandes protagonistas es el Embalse El Yeso, ubicado a más de 2.500 metros de altura. El camino ya anticipa lo que vendrá: curvas de montaña, vistas abiertas y un entorno cada vez más imponente. Al llegar, el contraste del agua turquesa con los picos andinos resulta impactante. En invierno, la nieve transforma por completo el paisaje.
El acceso se realiza en auto por la Ruta G-25, pasando por San José de Maipo. El último tramo es de ripio, por lo que conviene ir con precaución. Aunque puede visitarse todo el año, la mejor época es entre primavera y comienzos de otoño, cuando las condiciones climáticas son más estables.
Siguiendo por el valle aparecen las Termas Valle de Colina, pozas naturales de origen volcánico enclavadas en plena montaña. Muchas personas las visitan al final del día, cuando baja la temperatura y la experiencia se vuelve aún más placentera. La entrada se paga en efectivo y en el lugar. El valor ronda los $10.000 pesos chilenos para la modalidad diurna (hasta cuatro horas), y existe una opción extendida, cercana a los $15.000, que permite quedarse hasta 24 horas y acampar.
El entorno es rústico y eso forma parte de su encanto. Hay baños y vestuarios básicos, pero no servicios gastronómicos, por lo que conviene llevar agua, comida y abrigo. La señal de celular es limitada o inexistente.
Para quienes disfrutan del senderismo, el Monumento Natural El Morado ofrece algunos de los trekkings más lindos del Cajón. El ingreso se realiza desde el sector Lo Valdés y la entrada cuesta entre $7.000 y $9.000 pesos chilenos, según la temporada.
Además, el Cajón del Maipo es ideal para actividades como rafting en el río Maipo, cabalgatas y miradores naturales desde donde es posible observar fauna andina, incluido el cóndor. Las salidas de rafting se realizan con agencias locales desde San José de Maipo, con precios que van de $35.000 a $60.000 pesos chilenos. No se necesita experiencia previa.

Valle de Casablanca: escapada a viñedos y bodegas desde Santiago
1 a 1:30 horas desde Santiago
A poco más de una hora de la capital, el Valle de Casablanca se despliega entre Santiago y la costa como una de las regiones vitivinícolas más importantes de Chile. El paisaje se suaviza en colinas cubiertas de viñedos, creando un entorno ideal para bajar el ritmo.
Casablanca es especialmente reconocido por sus vinos blancos y espumantes, favorecidos por la influencia del océano Pacífico. Muchas viñas abren sus puertas al turismo y ofrecen recorridos por los viñedos, bodegas y salas de barricas. Entre las más visitadas se encuentran Viña Emiliana, con tours desde $25.000 pesos chilenos y enfoque orgánico; Casa Valle Viñamar, especializada en espumantes; y Kingston Family Vineyards, una propuesta más boutique, con precios desde $45.000 y experiencias personalizadas.
Más allá de las catas, Casablanca invita a tomarse el tiempo: almorzar con vista a los viñedos, probar productos locales, caminar entre las parras o simplemente disfrutar del paisaje sin apuro. Algunas viñas también ofrecen picnics, recorridos en bicicleta o degustaciones al atardecer. Es una escapada perfecta para un fin de semana tranquilo.

Valparaíso y Viña del Mar: escapada cultural y de playa
2 horas desde Santiago
A menos de dos horas de Santiago, Valparaíso y Viña del Mar muestran dos caras muy distintas del litoral chileno y se complementan a la perfección.
Valparaíso es color, historia y creatividad. Se recorre caminando, especialmente por sus cerros. Cerro Alegre y Cerro Concepción concentran algunas de las postales más conocidas, con calles empedradas, murales y miradores al puerto. También vale la pena visitar el Cerro Bellavista y su Museo a Cielo Abierto.
Uno de los puntos más emblemáticos es La Sebastiana, la casa de Pablo Neruda. La entrada cuesta entre $10.000 y $12.000 pesos chilenos e incluye audioguía. Subirse a los ascensores históricos —con tarifas de $300 a $500— es parte esencial del recorrido.
Luego, Viña del Mar aparece como un contraste natural. Más ordenada y abierta, invita a caminar por la costanera, visitar el Reloj de Flores o relajarse en sus playas. Caleta Abarca es ideal para una pausa breve, mientras que Reñaca tiene un perfil más animado. Edificios como el Castillo Wulff o el Palacio Vergara aportan un costado cultural al paseo.
Valparaíso estimula; Viña relaja. Juntas, se equilibran.

Parque Nacional La Campana y Olmué: naturaleza protegida cerca de Santiago
2 horas desde Santiago
Cerca de Olmué se encuentra el Parque Nacional La Campana, una de las áreas naturales más importantes de la zona central. Declarado Reserva de la Biosfera, protege ecosistemas únicos.
El gran protagonista es el Cerro La Campana, mencionado incluso por Charles Darwin. El ascenso es exigente y requiere buena condición física, pero atraviesa bosques de palmas chilenas y ofrece vistas amplias del valle central y, en días despejados, del océano. La entrada ronda los $7.000 pesos chilenos.
Para quienes prefieren algo más tranquilo, hay senderos cortos, áreas de picnic y espacios ideales para observar flora y fauna local. Olmué complementa la visita con su ambiente de pueblo, ferias artesanales y gastronomía típica.

Maitencillo y Cachagua: playas tranquilas a pocas horas de Santiago
2 a 2:30 horas desde Santiago
Estos dos destinos costeros se destacan por su ambiente relajado y playas menos concurridas. Maitencillo tiene una vibra joven y descontracturada, ideal para caminar, surfear o sentarse a mirar el mar. Cachagua, en cambio, es más silenciosa y residencial.
Uno de sus mayores atractivos es la Reserva Natural Isla de Cachagua, donde se pueden observar pingüinos de Humboldt y aves marinas desde la costa o en excursiones en bote (entre $15.000 y $25.000 pesos chilenos).

Pomaire: tradición, artesanía y gastronomía chilena
1 hora desde Santiago
Pequeño y tradicional, Pomaire es famoso por su artesanía en greda y su gastronomía. Las calles están llenas de talleres donde se venden piezas hechas a mano y donde muchos artesanos trabajan a la vista del público.
La comida es otro de sus grandes atractivos: empanadas gigantes, platos caseros y porciones abundantes. Es una escapada corta, ideal para medio día, que combina tradición, cultura y sabor.
En pocas horas, Santiago se transforma en el punto de partida hacia montañas, viñedos, mar y pueblos con identidad. A veces no hace falta irse lejos: alcanza con elegir bien el destino, subirse al auto y dejar que el viaje haga lo suyo.




