¿Diseño o pesadilla? La otra cara de los alojamientos turísticos
Viajar es una de las experiencias más enriquecedoras que existen: conocer nuevos destinos, saborear la gastronomía local y hospedarse en lugares únicos. Sin embargo, no todo en el mundo del turismo es digno de postales. Algunos alojamientos turísticos pueden convertirse en verdaderas pesadillas decorativas. Desde mobiliario mal ubicado hasta salas llenas de taxidermia, ciertos espacios logran arruinar el mejor de los viajes.
Inspirado en una recopilación realizada por el medio británico Daily Mail, en este artículo exploramos los errores de diseño más extraños que los viajeros han encontrado en alquileres temporarios. ¿Quieres saber cuáles son los peores? ¡Sigue leyendo! 📉
Los fallos de diseño más insólitos en alojamientos turísticos
1. Espejos en el techo: más incómodo que sensual
Lo que alguna vez fue símbolo de glamour retro es ahora motivo de vergüenza para muchos huéspedes. Colocar espejos en el techo puede parecer una idea moderna o atrevida, pero en realidad puede generar incomodidad y distracción. Especialmente si uno viaja en familia o desea simplemente descansar tras un largo día de paseo. Nadie quiere verse reflejado mientras intenta relajarse o dormir 😳.
2. Taxidermia en exceso: del gusto al espanto
Pocos elementos decorativos generan reacciones tan divididas como la taxidermia. Si bien algunos anfitriones buscan transmitir la esencia rústica del lugar con cabezas de ciervo o aves disecadas, muchas veces el resultado es simplemente perturbador. Habitaciones llenas de ojos de cristal observándote desde las paredes pueden hacerte sentir más en un set de película de terror que en unas vacaciones soñadas 🦌👀.
3. Tapas peludas de inodoro: un error higiénico y estético
Un clásico de mal gusto que sigue apareciendo: las tapas de inodoro cubiertas de felpa. No solo son antihigiénicas —acumulando polvo, gérmenes y humedad— sino que además arruinan cualquier intento de modernidad en el baño. Este tipo de decoración, propia de décadas pasadas, no tiene lugar en una era donde la limpieza y el minimalismo son clave en el diseño interior.
4. Camas demasiado pequeñas o poco prácticas
Otro error frecuente en los alojamientos turísticos es ofrecer camas que no se ajustan a las necesidades del huésped. Ya sea por motivos estéticos o por maximizar el espacio, muchas propiedades incorporan camas individuales disfrazadas de dobles, colchones demasiado blandos o ubicaciones incómodas como altillos sin protección. Esto no solo afecta el descanso, sino que puede representar un riesgo de seguridad ⚠️.
5. Baños con diseño confuso o incómodo
Desde inodoros mal ubicados hasta duchas sin cortina ni puerta, el baño suele ser víctima de decisiones arquitectónicas poco prácticas. Uno de los errores más documentados son los baños con puertas transparentes o de vidrio, que anulan cualquier tipo de privacidad. También hay quienes deciden colocar un inodoro en el centro de una habitación —sin paredes ni separaciones— lo cual desconcierta incluso al viajero más flexible.
Cuando el diseño interior arruina la experiencia del huésped
Estudios realizados por la sector hostelero indican que el confort y la funcionalidad del alojamiento representan más del 60% del nivel de satisfacción del viajero. Por ese motivo, un diseño fallido no solo incomoda, sino que también puede impactar en la calificación y reputación del lugar.
Entre los errores que más quejas generan en plataformas como Airbnb o Booking.com, se encuentran:
- Iluminación deficiente, especialmente en áreas como cocinas o baños.
- Decoración recargada o kitsch, como paredes llenas de cuadros sin sentido o alfombras anticuadas.
- Distribución poco funcional, que obliga a compartir espacios íntimos como baños o habitaciones en una forma incómoda.
Un espacio mal planificado puede no solo entorpecer la estadía, sino convertirse en la anécdota más recordada del viaje… para mal.
¿Y los anfitriones? Muchas veces ni lo notan
Lo más sorprendente es que algunos de estos errores responden a decisiones intencionales y no a olvidos o limitaciones. En un intento por destacar sus propiedades, algunos anfitriones creen que incluir elementos llamativos —como una cama con forma de coche de carreras o una bañera en la sala de estar— es una buena forma de «romper con lo tradicional». Sin embargo, en la mayoría de los casos, el resultado termina por sacar de balance al huésped y generar una experiencia incómoda.
Por eso, cada vez más propietarios están recurriendo a profesionales del diseño interior y arquitectos especializados en hospitalidad al momento de renovar sus espacios. Una buena elección puede marcar la diferencia entre una reseña de 3 estrellas y una de 5.
Lecciones para viajeros y anfitriones
Si estás pensando en alquilar una propiedad vacacional, no subestimes la importancia del diseño. Aquí algunas recomendaciones finales:
- Lee los comentarios de anteriores huéspedes: suelen mencionar molestias relacionadas con el espacio físico.
- Observa bien las fotos: presta atención a detalles como tamaño de camas, distribución del baño, y estilo decorativo.
- Pregunta antes de reservar: si alguna imagen o descripción genera dudas, escribe al anfitrión.
- Como anfitrión, prioriza la comodidad sobre los caprichos estéticos. Piensa en el viajero promedio.
Conclusión: tu alojamiento no debería ser una atracción de terror
Un mal diseño puede convertir a un hotel o casa de alquiler en la peor parte del viaje. Elementos como espejos mal ubicados, decoración absurda, mobiliario poco funcional u objetos fuera de lugar no solo impactan visualmente sino que alteran el bienestar del huésped. Viajar debería ser sinónimo de descanso, aventura y comodidad, y eso empieza —sí o sí— por un alojamiento bien pensado.
Recuerda: el verdadero lujo no está en los detalles exóticos, sino en la simplicidad, el confort y la armonía de cada espacio 🛏️✨.
¿Te has alojado alguna vez en un lugar con






