Momentos de terror absoluto se vivieron en una feria instalada en el norte de India, cuando una de sus atracciones principales colapsó de forma repentina y provocó una escena desesperante: una rueda de la fortuna se derrumbó con 37 personas a bordo, dejando decenas de heridos y un fuerte operativo de emergencia en el lugar.
El impactante accidente ocurrió en el estado de Uttar Pradesh, donde funcionaba una feria itinerante que en ese momento se encontraba repleta de visitantes. Según los primeros reportes, la estructura, de aproximadamente 18 metros de altura, sufrió una falla mientras estaba en funcionamiento y terminó desplomándose ante la mirada atónita de quienes se encontraban en el parque.
La atracción, una de las más concurridas del predio, acababa de comenzar a operar cuando se produjo el desperfecto. Testigos aseguran que la rueda había dado apenas unas vueltas antes de que comenzara a fallar y finalmente se viniera abajo con todos sus ocupantes.
Las imágenes del dramático momento fueron captadas por un visitante que estaba en el lugar y no tardaron en viralizarse en redes sociales. En el video se puede ver cómo la enorme estructura pierde estabilidad y colapsa, desatando gritos, corridas y escenas de desesperación entre quienes presenciaban la situación.
Aunque hasta el momento no se reportaron víctimas fatales, la mayoría de las personas que se encontraban en la atracción resultaron heridas y debieron ser trasladadas de urgencia a hospitales y centros de salud cercanos. Algunos de los afectados permanecen en estado delicado, según trascendió en las primeras horas posteriores al accidente.
Tras el derrumbe, las autoridades locales montaron un amplio operativo de seguridad, acordonaron el área y ordenaron la suspensión inmediata de todas las atracciones mecánicas de la feria. Minutos después, el predio fue completamente evacuado en medio del caos y la conmoción generalizada.
La investigación ya está en marcha y busca determinar qué originó el colapso. Entre las primeras hipótesis que manejan los investigadores aparecen una posible falla mecánica, un mantenimiento deficiente e incluso la sospecha de que la atracción podría haber estado operando con controles técnicos insuficientes o permisos desactualizados.
El nuevo episodio volvió a encender las alarmas sobre las condiciones de seguridad en ferias itinerantes y parques de diversiones de la región, especialmente en atracciones de gran porte que requieren controles estrictos y revisiones permanentes.
Lo que debía ser una jornada de diversión terminó convirtiéndose en una escena de horror que dejó a decenas de familias en shock y abrió un fuerte debate sobre la responsabilidad detrás de este tipo de eventos.








