Cinco monos silvestres fueron rescatados en Salta luego de ser hallados dentro de una caja cerrada y envuelta con cinta de embalar, en un caso que volvió a poner en evidencia el costado más cruel del tráfico ilegal de fauna en Argentina.
El operativo ocurrió en un paraje cercano a Puerto Chalanas, en la provincia de Salta, cuando efectivos de la sección Agua Blanca, dependiente del escuadrón policial de Orán, realizaban un patrullaje de rutina y detectaron a un hombre que transportaba a los animales en condiciones completamente inadecuadas.

Al inspeccionar la caja, los agentes constataron que en su interior había cinco ejemplares de monos silvestres, entre ellos mono caí y tití, que estaban siendo trasladados de manera ilegal. De inmediato, se procedió a demorar al responsable y a poner a resguardo a los animales.
Tras el rescate, los monos fueron derivados al refugio Patitas en la Calle, ubicado en la zona de Embarcación, donde recibieron los primeros auxilios y atención especializada para estabilizar su estado de salud. Desde el refugio compartieron imágenes y videos del procedimiento, mostrando cómo llegaron los animales y cómo evolucionan ahora bajo cuidado profesional.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, desde la fundación advirtieron sobre la gravedad de este tipo de situaciones y remarcaron que los animales eran transportados en condiciones que evidenciaban una clara situación de maltrato.
Además, aprovecharon el caso para lanzar un fuerte mensaje de concientización sobre la compra y comercialización de especies silvestres. Desde la organización recordaron que detrás de cada animal exótico vendido existe un circuito ilegal marcado por la captura, la separación de sus madres, el sufrimiento extremo y, en muchos casos, la muerte de numerosos ejemplares durante el traslado.
El refugio también insistió en un punto clave: los monos no son mascotas. Se trata de animales que necesitan vivir en libertad, dentro de su hábitat natural y junto a su grupo, por lo que su captura y encierro representan una condena que puede tener consecuencias irreversibles.

Luego del procedimiento, se confirmó la infracción contra la persona que trasladaba a los animales por violar la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre, normativa que protege a las especies autóctonas frente al tráfico y la tenencia ilegal.
El caso generó indignación en redes sociales, pero también volvió a visibilizar el trabajo de quienes intervienen para rescatar animales víctimas del comercio clandestino. Gracias al operativo y a la rápida asistencia del refugio, los cinco monos ahora atraviesan una etapa de recuperación con la esperanza de poder volver, algún día, a su entorno natural.









