Un avión con 55 personas a bordo se estrelló este martes en una playa cercana al océano Índico, pocos minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional Aden Adde, en Mogadiscio, capital de Somalia. A pesar del impacto, todos los pasajeros y la tripulación resultaron ilesos, según confirmaron las autoridades aeronáuticas del país.
El aparato, un Fokker 50 de la aerolínea somalí Starsky Airline, sufrió un aparente fallo técnico poco después del despegue. Ante la emergencia, el piloto intentó regresar al aeropuerto, pero durante la maniobra el avión se salió de la pista y terminó varado en una playa cercana.

El director de la Autoridad de Aviación Civil de Somalia (SCAA), Ahmed Moalim Hassan, aseguró que la evacuación se realizó de forma rápida y segura, sin que se registraran víctimas fatales ni heridos, de acuerdo con información difundida por la Agencia Nacional de Noticias Somalí (SONNA).
En videos difundidos por medios locales, se puede ver al avión detenido sobre la arena mientras los servicios de emergencia asisten a los ocupantes. La aeronave tenía como destino la ciudad de Galkayo, capital de la región de Mudug, en el centro-norte del país.

Las autoridades informaron que ya se abrió una investigación para determinar las causas exactas del accidente. El episodio reavivó la atención sobre la seguridad aérea en el aeropuerto de Mogadiscio, donde en julio del año pasado un helicóptero de la misión de la Unión Africana en Somalia se estrelló en la misma terminal, causando la muerte de cinco efectivos ugandeses.
El Aeropuerto Internacional Aden Adde se encuentra ubicado junto a la denominada Zona Verde, un área especialmente protegida donde funcionan embajadas, oficinas de la ONU y organismos internacionales, lo que refuerza el impacto simbólico del incidente, que terminó, contra todo pronóstico, sin víctimas.







