Lo que debía ser una jornada de diversión familiar terminó en una escena devastadora. Una beba de apenas 21 meses murió luego de sufrir una brutal caída en un parque acuático, cuando se resbaló de los brazos de su papá mientras ambos descendían por un tobogán y terminó impactando contra el pavimento desde una altura de aproximadamente tres metros y medio.
El dramático episodio ocurrió el pasado 22 de julio en el parque acuático Aquagan, ubicado en Lopar, Croacia, donde una familia alemana disfrutaba de sus vacaciones. En cuestión de segundos, el paseo se transformó en una pesadilla: por motivos que aún son materia de investigación, la pequeña se soltó durante el descenso y cayó fuera de la estructura.

Testigos relataron que el padre quedó completamente desesperado tras el accidente. Según medios locales, mientras las personas intentaban entender qué había pasado, el hombre gritaba entre lágrimas y en estado de shock: “¡No me pregunten nada, mi hija se está muriendo!”.
Entre los presentes había un médico que actuó de inmediato y le realizó maniobras de reanimación a la menor, logrando que reaccionara por unos instantes. Minutos después, equipos de emergencia llegaron al lugar y, debido a la gravedad del cuadro, la nena fue trasladada en helicóptero al Centro Hospitalario Clínico de Rijeka.
Los médicos confirmaron que la beba presentaba traumatismos cerebrales severos y lesiones internas de extrema gravedad. Aunque fue sometida a múltiples intervenciones y permaneció bajo tratamiento intensivo, los esfuerzos no alcanzaron: falleció durante la mañana siguiente.
Desde el centro de salud emitieron un comunicado en el que lamentaron profundamente lo ocurrido. “A pesar de la rápida asistencia, de las múltiples intervenciones y del tratamiento intensivo, la niña murió en las horas de la mañana”, informaron.
La tragedia generó una fuerte conmoción en la zona. Autoridades locales señalaron que el tobogán había sido instalado hace unos 20 años y que nunca antes se había registrado un incidente de esta magnitud. “Todos estamos extremadamente conmocionados”, expresó el alcalde local, quien además recordó el dramático momento en que el helicóptero aterrizó en medio del parque: “Todo se detuvo. Todos miramos al cielo esperando lo mejor”.

Ahora, la Policía croata abrió una investigación para reconstruir con exactitud cómo ocurrió el accidente y determinar si el juego era apto para una nena de tan corta edad, además de verificar si el parque cumplía con todas las medidas de seguridad necesarias.
La tragedia volvió a poner en debate los protocolos en atracciones acuáticas y el nivel de resguardo que existe para los más chicos en este tipo de espacios, donde una falla o un segundo de descuido puede tener consecuencias irreversibles.









