10 razones por las que las Working Holiday cambiaron mi vida

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#1 Aprendí a empezar de 0 en un país nuevo

Cuando llegué a Australia, la única certeza que tenía era que todo era incierto. No tenía una casa, no tenía un trabajo, no conocía a nadie. Solo tenía mil preguntas a las que no podía responder todavía: ¿conseguiré trabajo?, ¿cuánto voy a tardar en encontrar un lugar donde vivir?,  ¿alguien me va a contratar sin tener experiencia?, ¿qué hago si se me acaban los ahorros?, etc.

Poco a poco fui atacando todos los frentes, conseguí un trabajo espectacular, alojamiento en una zona hermosa, amigos, y sobre todo la certeza de saber que, después de esta experiencia, cuento con las herramientas y la confianza necesaria para empezar de cero en cualquier lugar.

#2 Tuve trabajos que jamás me hubiera imaginado que podía llegar a hacer

Cuando empecé a viajar, mi idea era aplicar a trabajos que nunca haría en mi propio país. Estudié Administración de Empresas, por lo que mi vida se veía destinada a trabajos de oficina. Así que trabajar en cualquier otra cosa que no tenga nada que ver con eso me llamaba muchísimo la atención.

En mis años de Working Holiday trabajé de mesera en uno de los mejores bares de Australia en frente del Opera House y del Harbour Bridge, trabajé como jardinera en una isla privada en la gran barrera de coral, donde me pagaban 22 dólares la hora y me daban alojamiento y comida por regar las palmeras en la playa. Trabajé cortando kiwis, en una orchard en Nueva Zelanda, un trabajo que me encantó por estar en contacto con la naturaleza constantemente.

Trabajé en un viñedo, en una granja, limpiando una escuela, de cleaner, y así podría seguir nombrando los miles trabajos que hice de los que aprendí un montón y gracias a los que gané un montón de habilidades nuevas, además de anécdotas que no se olvidan.

Working Holiday

#3 Aprendí un montón sobre mí misma

Desde que empecé a viajar, empecé a entenderme más. Muchas veces yo era mi única compañera, por lo que llevarme bien conmigo misma resultó un proceso desafiante pero sumamente satisfactorio una vez completado.

Hoy no tengo problema de viajar sola a ningún lado, me volví mucho más segura de mi misma y me di cuenta que puedo lograr lo que sea que me proponga.

Y todo gracias a este aprendizaje que tuve durante el viaje, y a las distintas situaciones en las que me puso la vida.  El  tomar decisiones se vuelve parte de tu rutina y si estás en conflicto contigo mismo, no irás por el mejor camino.

#4 Conocí personas que me marcaron para siempre

Una de las cosas más lindas de viajar es la gente con la que te encuentras en el camino. Creo enormemente que somos lo que somos hoy gracias a todas las personas que pasaron por nuestra vida. A la vez, al hablar con personas que tienen una cultura totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados, se nos abre la cabeza, empezamos a entender, a comprender y a aceptar más.

Aquellos que pasan por nosotros, no van solos,no nos dejan solos. Dejan un poco de si y llevan un poco de nosotros” Antoine de Saint-Exupery

Cuando viajas por un largo período, estás en constante aprendizaje y todo absolutamente todo lo que te pasa, se vive con más intensidad. Una semana en otro país equivale a tres meses en tu ciudad y tu rutina. Desarrollas el don de la resiliencia, adaptándote para enfrentar todas las adversidades.

Nunca me imaginé que iba a trabajar 12 horas seguidas corriendo de un lugar a otro atendiendo mesas durante el Vivid (Festival de luces y música en Sydney), o trabajar 10 horas seguidas bajo el sol en el campo. Si hoy lo pienso, no creería ser capaz de hacerlo, pero allí, uno termina adaptándose.

#6 Ahorré muchos dólares que usé para seguir viajando

Con la Working Holiday Australia pude ahorrar un montón, la paga era muy buena y trabajaba muchas horas. En Nueva Zelanda pagan menos, y a pesar que no ahorré mucho, logré recorrer y mantener mis ahorros australianos. Con todo ese dinero pude viajar por el Sudeste asiático y Europa por varios meses.

#7 Perfeccioné mi inglés

Si bien ya hablaba el idioma cuando me fui, vivir 2 años en países donde la primera lengua es el inglés, me ayudó a sentirme muchísimo más segura al hablar y a ampliar mi vocabulario. Gracias a eso me animé a aplicar a un trabajo en una empresa multinacional en Holanda, donde me contrataron.

#8 Aprendí que las cosas materiales no importan

Siempre lo tuve presente, pero durante la Working Holiday, esto se hizo más claro que el agua. Cuando viajas por un largo tiempo, sabes que todo lo que te compras o lo vas a tener que tirar o lo vas a tener que cargar, y nadie quiere cargar mucho peso cuando se está moviendo de un lado al otro constantemente, por los que mis compras se redujeron al mínimo posible. Mis gastos se centraban más en experiencias que en cosas. Y eso lleva al próximo punto.

Recorriendo los templos de Angkor en tuk tuk! . . 👉🏻 Angkor fue la capital del Imperio Jemer que tuvo su apogeo entre los siglos IX y XIV. 👉🏻 Cada monarca, al llegar al poder fundaba una nueva ciudad, por eso, cerca de 400 kilómetros cuadrados estén llenos de templos y palacios 👉🏻los templos fueron nombrados patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1992. ☝🏻 el area parece otro mundo!! Es increíble que todo fue construido hace tantísimos años atrás!! Imperdible !! . . . . . . #angkor #angkorwat #siemreap #siemreaptrip #cambodia #camboya #tuktuk #tuktukride #temples #templo #templos #visiting #exploring #travelblog #travelgram #unmundoahiafuera #outofthisworld #incredible #increible #travellingalone

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 #9 Aprendí a desprenderme

Es imposible estar un año o más viviendo en otro lugar y no ir renovando tu ropa, tus cosas. Durante el viaje, he tenido varios “momentos de desprendimiento” en donde ponía el corazón en frío y regalaba o dejaba atrás las cosas que ya no iba a usar más, a pesar de que en algún momento habían tenido muchísimo valor para mí.

Y eso es uno de los sentimientos más lindos: desprenderse de objetos materiales entendiendo que la vida es mucho más que eso y que no los necesitamos. Uno se siente mucho más liviano, más libre.

#10 Las Working Holiday Visas se volvieron una adicción

El bichito viajero se hizo expandió aún más por mi cuerpo y las Working Holiday se volvieron una adicción de la que no puedo escapar. Al haberme animado y dado el primer paso, descubrí que irse es más fácil de lo que suena.

Y una de las cosas más adictivas que brindan las Working Holiday es la libertad que uno tiene, para elegir en que ciudad vivir, a donde ir, como administrar el dinero que se gana, a donde viajar después, etc. Esa libertad no tiene precio, y ¡una vez que uno la descubre, es dificil volver atrás.

# Y lo más importante de todo: me di cuenta que no se necesita mucho para ser feliz.

Si quieres saber a qué Working Holidays puedes aplicar con tu nacionalidad, haz click aquí.

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Después de dos años de construcción, Deepspoten, ubicada en Mszczonow, que está a unos 40 kilómetros de la capital, Varsovia, ya se puede visitar. Para que te des una idea de lo impresionante que es, tiene una profundidad de 45 metros y un volumen de agua equivalente a 27 veces el promedio de una piscina de 25 metros.

Supera al actual poseedor del récord Y-40 Deep Joy, que se encuentra en la ciudad de Montegrotto Terme, en el norte de Italia, y tiene 42 metros de profundidad.

El impresionante centro está configurado como una escuela de buceo, pero también está abierto al público en general e incluye un túnel submarino, restaurantes y habitaciones de hotel con vista a la piscina.

Después de abrir sus puertas el sábado (21 de noviembre), alrededor de una docena de visitantes fueron a probarlo.

Hablando sobre la piscina, Przemyslaw Kacprzak, un instructor de buceo de 39 años, dijo que fue un momento muy emocionante.

Dijo: “Aquí no hay peces magníficos ni arrecifes de coral, por lo que no sustituye al mar, pero definitivamente es un buen lugar para aprender y entrenar para bucear de forma segura en aguas abiertas”.

“¡Y es divertido! ¡Es como un jardín de infancia para buceadores!”.

Jerzy Nowacki, un oficial forestal de 30 años y novato en el buceo, se hizo eco de estos sentimientos y dijo que es una experiencia fantástica.

Dijo: “Por primera vez, bajamos cinco metros, pero puedes ver todo el camino hasta el fondo, los restos del naufragio, las cuevas, ¡es magnífico!”.

Mientras que el director de Deepspot, Michal Braszczynski, un entusiasta del buceo de 47 años, dijo que el centro será un centro para entrenar a bomberos y al ejército.

Añadió: “Hay muchos escenarios para el entrenamiento y también podemos probar diferentes equipos”.

Sin embargo, Deepspot solo mantendrá el récord de la piscina más profunda del mundo durante unos pocos meses, ya que una piscina de 50 metros llamada Blue Abyss está actualmente en construcción en Colchester, Reino Unido, y está programada para abrir a principios del próximo año.

La creación del ex instructor de buceo y consultor de tecnología John Vickers, la planificación del proyecto comenzó en septiembre de 2014.

Vickers comentó: “Como dijo el astronauta del Apolo 11, Michael Collins, ‘Es la naturaleza humana estirarse, ir, ver, comprender. La exploración no es una elección en realidad; es un imperativo'”.

“Quería traspasar los límites, ir más allá de lo esperado, planificar el futuro, no solo para hoy. Esta es una empresa enorme, pero la realidad será un legado para las generaciones venideras”.

Según el sitio web de Blue Abyss, el centro acuático “único” albergará la piscina cubierta más grande y profunda de su tipo a nivel mundial.

“La piscina tendrá varios puntos de entrada y contará con profundidades de varios escalones para adaptarse a una variedad de actividades y uso simultáneo, que conducen hasta el pozo de 50 m”, explica el sitio web.

“En un lado de la piscina, una gran área similar a una mesa a 12 m podrá albergar, por ejemplo, una sección simulada de la Estación Espacial Internacional para el entrenamiento de astronautas comerciales”.

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