20 imágenes para enamorarse de Cuenca

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

Esta noche la melancolía volvió a ganarme, como tantas otras. Son las 3 de la mañana y, entre tanto cemento que me asfixia, ansío oler la tierra de las huertas recién removida. Esas que adornan tantos patios. En medio de la noche aguzo mi oído para escuchar como baja el caudal del poderoso Tomebamba donde las cholas todavía lavan su ropa, pero apenas si distingo las bocinas y el paso rápido de los vehículos.

Encerrado en la jungla de cemento que habito necesito el verde intenso, respirar el aire libre, sentirme igual de libre entre los edificios que destilan historia a través de cada uno de sus adobes.

Definitivamente, la melancolía volvió a ganarme, como tantas otras noches. Pero esta noche hay una diferencia, estoy decidido a contártelo. Para que mi melancolía también sea tuya y podamos extrañar juntos a mi querida Santa Ana de los Ríos. “Cuenca” a secas.

De extrañarla mucho, con fuerza, con esas ganas de volver a encontrarnos más pronto que tarde. Ya mismo, de ser posible. Porque su espíritu es fuerte y una vez que entra en tu cuerpo, ningún otro lugar en el mundo es igual.

Acompáñame a este viaje por la tercera urbe de Ecuador que a pesar de sus más de 330 mil habitantes todavía conserva su estructura de pueblo, donde la magia y la historia son una sola cosa.

Recorramos sus angostas calles de adoquín que siempre terminan en alguna iglesia colonial repleta de impresionantes esculturas y fastuosos altares, por las plazas del centro histórico donde jamás falta un festival para levantarte el ánimo ni sus restaurantes típicos donde hasta un vegano acérrimo, como el que te habla, puede comer hasta saciarse disfrutando de una enorme variedad de platos y una excelente cocina tradicional ecuatoriana. (Sé que es una debilidad, pero no puedo evitar detenerme en su arte culinario, lo disfruté en demasía, probablemente hasta en exceso, pero fue inevitable y prometo reincidir apenas vuelva).

[zombify_post]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esto te puede interesar ...
everest

Científicos encontraron una sorprendente cantidad de microplásticos en el Everest

La subida al Monte Everest puede parecer un lugar poco probable para encontrar depósitos de microplásticos, pero los científicos han hecho precisamente eso.

Las muestras recolectadas de la montaña más alta del mundo tienen muchos microplásticos presentes y la causa es inesperada.

Los microplásticos se encontraron más alto que nunca en la Tierra cuando se recolectaron muestras del Balcón del Monte Everest, que se encuentra a 8.440 metros sobre el nivel del mar. Fibras de poliéster, acrílico, nailon y polipropileno se encontraron en la montaña, así como en las áreas circundantes, y parece deberse a la ropa de montañismo de alto rendimiento que utiliza los materiales.

Algunos creen que elementos más grandes podrían haber desprendido estos materiales durante el ascenso, mientras que otros piensan que los fuertes vientos pueden haber llevado el material desde niveles más bajos. De cualquier manera, cuando se recolectaron las 19 muestras de grandes alturas en abril y mayo, como parte de National Geographic y Rolex’s Perpetual Planet Everest Expedition, los microplásticos estaban presentes.

La concentración más alta se encontró en el Campo Base, con 79 fibras microplásticas por litro de nieve en las muestras. Esto preocupa a los investigadores, ya que los microplásticos dañan los ecosistemas.

Las muestras fueron estudiadas por la Universidad de Plymouth, y en un comunicado de prensa, el profesor Richard Thompson, quien es jefe de investigación de basura marina, contextualizó la información:

Desde la década de 1950, los plásticos se han utilizado cada vez más en todo tipo de productos debido a su practicidad y durabilidad. Sin embargo, son esas cualidades las que, en gran parte, están creando la crisis ambiental global que estamos viendo hoy.

Ahora existe un reconocimiento mundial de la necesidad de tomar medidas, y el propio Nepal impone regulaciones sobre las expediciones de escalada para tratar de frenar los problemas ambientales creados por los desechos.

Este estudio y nuestra investigación continua solo enfatizan la importancia de diseñar materiales que tengan los beneficios de los plásticos sin el legado duradero y dañino.

Está claro que se deben realizar cambios en la forma en que usamos los materiales, ya que los microplásticos comienzan a impactar en nuestras montañas más grandes, que son difíciles de alcanzar. Sin embargo, aún está por verse si las empresas y los gobiernos comenzarán a realizar cambios sustanciales.

Otras publicaciones que pueden interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO