Roma se prepara para un cambio histórico en la gestión de su turismo. A partir de febrero de 2026, la capital italiana comenzará a cobrar entrada para acceder de cerca a la Fontana di Trevi, uno de los monumentos más visitados y fotografiados del mundo. La medida apunta a ordenar el turismo masivo y reducir las aglomeraciones que, en algunos días, superan ampliamente lo recomendable.
El nuevo sistema entrará en vigencia el lunes 2 de febrero y afectará únicamente a quienes deseen acercarse al vaso de la fuente, observarla a corta distancia y cumplir con el ritual de lanzar la moneda. El resto del espacio público que rodea al monumento seguirá siendo de acceso gratuito fuera del horario pago.

El precio de la entrada será de 2 euros por persona. El cobro se aplicará todos los días entre las 11.30 y las 22.00, mientras que los fines de semana comenzará a las 9.00 de la mañana. Fuera de esos horarios, la Fontana di Trevi podrá visitarse sin costo, tal como ocurre hasta ahora.
No todos los visitantes deberán pagar. El acceso será gratuito para los residentes de Roma que presenten documento, personas con discapacidad y un acompañante, menores de seis años y guías turísticos habilitados. Desde el ayuntamiento aclararon que el objetivo no es excluir, sino regular el acceso en los momentos de mayor congestión.

Para implementar el sistema, el municipio instalará un cercado discreto, desmontable y reversible alrededor del sector central de la fuente. Los paneles imitan el mármol del monumento y solo se colocarán durante los horarios pagos, principalmente por la noche, para no alterar la circulación en una de las zonas más transitadas del centro romano. Las autoridades aseguraron que la estructura no afecta el patrimonio histórico.
La decisión se tomó luego de un año de monitoreo del flujo turístico. El alcalde Roberto Gualtieri señaló que en jornadas pico se llegaron a registrar hasta 70.000 visitantes en un solo día, una cifra que complica la conservación del sitio y deteriora la experiencia de quienes lo visitan. El cobro busca proteger el monumento, mejorar la seguridad y evitar la saturación extrema.
Las entradas están disponibles desde el 29 de enero y pueden comprarse de forma anticipada a través del sitio oficial del municipio de Roma, un paso más en la estrategia de la ciudad eterna para adaptarse al turismo del siglo XXI sin perder su esencia histórica.







