Por primera vez en la historia, los restos de San Francisco de Asís serán exhibidos públicamente en su ciudad natal. La muestra, organizada en Asís, en la región italiana de Umbría, ya despertó una convocatoria masiva: casi 400.000 personas se registraron para orar ante las reliquias.
La exhibición se realiza en la basílica inferior de Basílica de San Francisco de Asís, donde los huesos del santo se conservan en una caja de vidrio antibalas. Permanecerán expuestos durante un mes, en el marco de las conmemoraciones por el 800º aniversario de su muerte, y regresarán a su tumba el 22 de marzo.

El alcalde de la ciudad, Valter Stoppini, estima que la cifra podría alcanzar el medio millón de visitantes, lo que representa un desafío logístico para esta pequeña localidad medieval de calles estrechas y servicios limitados. Para organizar la afluencia, se convocó a 400 voluntarios y se habilitaron nuevos estacionamientos con transporte especial hacia el centro histórico.

Asís es uno de los principales destinos de peregrinación cristiana del mundo. Cada año recibe millones de fieles atraídos por la figura del santo que renunció a su riqueza para vivir en la pobreza y predicar un mensaje de paz, amor por la creación y servicio a los pobres. Su legado inspiró incluso al papa Francisco, el primer pontífice en adoptar su nombre.
En los últimos años, además, la ciudad sumó un nuevo foco de devoción: Carlo Acutis, el joven canonizado recientemente y considerado el primer santo millennial, cuya tumba también atrae a miles de peregrinos, especialmente jóvenes latinoamericanos.
Aunque la llegada masiva genera presión sobre la vida cotidiana de los residentes, comerciantes y autoridades coinciden en que el evento representa una oportunidad única para renovar el espíritu franciscano en la ciudad que lo vio nacer.








