Un hecho histórico y emocionante se vive en Río de Janeiro: tras más de dos siglos de ausencia, los papagayos azules y amarillos están regresando a su hábitat natural en el Parque Nacional de Tijuca.
El regreso forma parte de un ambicioso proyecto liderado por Refauna, que busca restaurar la biodiversidad original del bosque. Hasta ahora, ya se reintrodujeron cuatro ejemplares y se espera sumar seis más en los próximos meses. El objetivo final es que alrededor de 50 aves puedan vivir y volar libremente en la zona.

“Es realmente maravilloso reunir de nuevo la orquesta del bosque”, expresó Marcelo Rheingantz, director de la iniciativa, destacando el impacto ecológico y simbólico del proyecto.
Por su parte, Viviane Lasmar celebró el regreso de estas aves, no solo como un atractivo para visitantes, sino como un sueño cumplido para la comunidad local. La presencia de estos papagayos, además de embellecer el paisaje, cumple un rol clave en la dispersión de semillas y el equilibrio del ecosistema.

Este regreso no solo marca un hito ambiental, sino que también demuestra que, con esfuerzo y compromiso, es posible revertir el impacto humano sobre la naturaleza.









