Lo que prometía ser una experiencia familiar única en Orlando terminó envuelto en una fuerte polémica. Una atracción dedicada a los perezosos está siendo investigada tras la muerte de más de 30 ejemplares silvestres importados desde Guyana y Perú, incluso antes de abrir sus puertas al público.

Según reveló Inside Climate News, los animales habrían sido mantenidos durante semanas en condiciones extremadamente precarias: un depósito sin agua corriente ni suministro eléctrico estable. Las fallas en la calefacción los expusieron a bajas temperaturas, algo crítico para su supervivencia. A esto se sumaron el estrés del traslado y una alimentación inadecuada, factores que habrían debilitado gravemente su sistema inmune.

El caso tomó aún más gravedad cuando el Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó que el establecimiento no cuenta con la licencia federal obligatoria para exhibir animales. A pesar de esto, la empresa responsable sostiene que planea inaugurar la atracción en mayo.
La situación reaviva el debate sobre el uso de fauna silvestre en espacios de entretenimiento y las condiciones en las que estos animales son trasladados y mantenidos, generando indignación y preocupación a nivel internacional.









