Después de semanas de incertidumbre, el rescate de Timmy, la ballena jorobada que permanecía varada en aguas del mar Báltico, logró un avance clave en Alemania. Este martes, un grupo de rescatistas consiguió subir al animal a una embarcación especial que ahora la trasladará hacia aguas más profundas con la esperanza de devolverla a su hábitat natural.
La ballena había quedado atrapada a finales de marzo en un banco de arena cerca de la ciudad de Lübeck, una zona alejada del entorno donde normalmente habitan estos cetáceos. Desde entonces, su caso conmocionó al país y generó una enorme movilización pública.

La operación final fue financiada por dos empresarios privados y consistió en utilizar una barcaza con una bodega llena de agua, diseñada habitualmente para transportar otras embarcaciones. Durante la madrugada, el equipo de rescate colocó correas alrededor de Timmy y la guió por un canal excavado especialmente en la arena hasta llegar al barco, cerca de la isla de Poel.
En el tramo final, la ballena aceleró su avance e ingresó por sus propios medios en la embarcación, lo que desató gritos de emoción entre rescatistas y personas que seguían el operativo desde la costa.
Ahora, el plan es llevarla hasta el mar del Norte y liberarla allí si los especialistas consideran que su estado físico es lo suficientemente bueno.

Timmy había sido vista por primera vez encallada el 23 de marzo. Aunque en algunos momentos logró soltarse sola, volvió a quedar atrapada varias veces. Hubo múltiples intentos de rescate que fracasaron, e incluso las autoridades habían dado por terminada la misión a comienzos de abril.
Sin embargo, la presión pública y la iniciativa privada permitieron reactivar un nuevo operativo que hoy mantiene viva la esperanza de salvarla.









