En los pastizales del sudoeste de la provincia de Buenos Aires sobrevive una de las aves más amenazadas de la Argentina. Para ayudar a protegerla, un proyecto de conservación abrió una convocatoria para personas que quieran participar de tareas de investigación y trabajo de campo durante varios meses.
La protagonista es la Loica Pampeana (Leistes defilippii), una especie característica de los pastizales naturales de la región pampeana cuya población disminuyó de manera considerable durante las últimas décadas.
La iniciativa busca sumar voluntarios para convertirse en “Guardianes de Colonia”, una experiencia que permite participar directamente en el monitoreo y protección de estas aves. Además, la organización informó que el proyecto cubre alojamiento, alimentación, equipamiento básico de subsistencia y seguro contra accidentes.
Una experiencia en pleno campo bonaerense
El proyecto se desarrolla desde 2021 y es impulsado por Aves Argentinas y Cabaña y Estancias Las Lilas, con el acompañamiento de distintas organizaciones vinculadas a la conservación y la investigación.
Las tareas se realizan en establecimientos rurales ubicados en los partidos de Saavedra y Puán, en el sudoeste bonaerense. Allí todavía existen sectores de pastizales que ofrecen condiciones adecuadas para la reproducción de la Loica Pampeana.
Quienes sean seleccionados podrán alojarse durante su permanencia en los establecimientos donde se desarrolla el proyecto y trabajar junto a los equipos dedicados al seguimiento de la especie.
Qué hacen los voluntarios
La experiencia está pensada especialmente para quienes tengan interés por la biodiversidad, la conservación y el trabajo de campo.
Entre las principales actividades se encuentran la búsqueda y seguimiento de nidos, la construcción e instalación de protecciones, el monitoreo de cámaras trampa, el control de pichones y diferentes relevamientos de aves.
Los participantes también pueden recibir capacitación en técnicas utilizadas habitualmente en investigaciones de fauna silvestre, como anillado científico, captura mediante redes de niebla, recolección de muestras biológicas y toma de datos morfométricos.
El objetivo es proteger las colonias reproductivas y obtener información que permita conocer mejor la situación de esta especie.
Por qué la Loica Pampeana necesita ayuda
La disminución de la población está relacionada principalmente con la pérdida y transformación de su hábitat, provocada por cambios en el uso del suelo y la expansión de actividades productivas.
Durante la época reproductiva existe además otra dificultad: los nidos son afectados por depredadores, lo que reduce las posibilidades de que las nuevas generaciones lleguen a desarrollarse.
Por eso, el seguimiento de las colonias y la protección de los nidos son algunas de las tareas centrales del proyecto.
Qué cubre el voluntariado

Una de las características más atractivas de la convocatoria es que la estadía será completamente financiada por el proyecto.
Los voluntarios seleccionados tendrán cubiertos:
- Alojamiento
- Alimentación
- Equipamiento básico de subsistencia
- Seguro contra accidentes
El único traslado que deberán pagar por su cuenta es el necesario para llegar hasta Pigüé o Tornquist, desde donde se coordinará el acceso a las áreas donde se realizan las actividades.
Quiénes pueden postularse
La convocatoria está abierta a mayores de 18 años interesados en la conservación y dispuestos a trabajar en un entorno rural.
Se valoran conocimientos o experiencia vinculados con Biología, Veterinaria, Ciencias Ambientales, Conservación u otras áreas relacionadas, aunque estos antecedentes no son excluyentes.
También es necesario contar con buena condición física, capacidad para convivir y trabajar en equipo, responsabilidad, iniciativa y predisposición para aprender.
La permanencia mínima solicitada es de 15 días, aunque tendrán prioridad quienes puedan quedarse durante períodos más prolongados para facilitar la continuidad de las tareas de monitoreo.
Una experiencia para quienes disfrutan del trabajo al aire libre
El voluntariado implica pasar buena parte del tiempo en contacto directo con la naturaleza, realizar caminatas y trabajar al aire libre. Por eso, los organizadores solicitan que cada participante lleve elementos como abrigo, bolsa de dormir, botas de goma, calzado para caminatas, gorra, protector solar y ropa adecuada para protegerse del sol.

También se recomienda llevar un piloto para la lluvia y los elementos personales necesarios.
De manera opcional, quienes tengan pueden sumar binoculares, cámara fotográfica o guías para identificar fauna y flora.
La temporada 2026 comenzará el 1 de octubre y se extenderá hasta el 15 de diciembre, mientras que las postulaciones permanecerán abiertas hasta el 30 de septiembre.
Los cupos son limitados y el proyecto busca personas realmente interesadas en involucrarse durante varios días en la conservación de una especie que todavía encuentra refugio en los pastizales bonaerenses.









