Coincidimos, nos enamoramos y decidimos salir a recorrer el mundo en bicicleta

No me considero una gran deportista ni ciclista, el título de ciclo viajera me sienta mejor. Hace 2 años y medio que estoy recorriendo Latinoamérica en bicicleta junto a mi novio.

El bichito viajero ya nos había picado mucho antes de conocernos: yo soñaba con vivir viajando y Nico con hacer un viaje largo en bicicleta. El universo nos unió para darle vida a nuestros sueños.

¿Cómo comenzó todo?

Tenía 23 años, estaba a punto de terminar mi carrera universitaria y mi cabeza sólo pensaba en viajar, viajar y viajar. Si hubiese escrito una lista de cosas para hacer antes de morir creo que enamorarme ocuparía el último lugar. Pero dicen que el amor llega cuando uno menos se lo espera y aunque suena una frase muy trillada, me convertí en una fiel divulgadora de esa verdad.

Al poco tiempo de conocernos, cuando se veía que la relación iba en serio, Nico me dijo: “Mirá que en algún momento quiero hacer un viaje largo en bicicleta”. Con toda la espontaneidad que me caracteriza le contesté: “Que bueno, yo te acompaño”.

No tenía bicicleta, no sabía que se podía viajar en bici, no era deportista, pero mi cabeza ahora sólo pensaba viajar, Nico, viajar, Nico.

Esa charla en el banco de una plaza se convirtió en la fusión de un sueño hecho realidad. En enero de 2015 comenzamos a vivir viajando usando como medio de transporte la bicicleta.

¿Cómo es nuestra vida ahora?

Hace casi dos años y medio que vivimos viajando. Ya pedaleamos por gran parte de Argentina, Chile y Uruguay. Los últimos 5 meses estuvimos viviendo en Florianópolis, Brasil. En junio de este año -2017- seguiremos pedaleo desde Florianópolis hacia el norte, por el Litoral Brasileño.

Vivir viajando en bicicleta es la mejor experiencia que hemos tenido. Avanzamos lento, nos encanta conocer cada lugar y las personas que son parte de él.

Aunque muchas personas nos traten de locos, descubrimos que el mundo tiene mucho para darnos y que sólo depende de nosotros saberlo aprovechar. Creemos que vivir viajando es posible si uno lo desea y pone todo de sí para que suceda. Y viajar en bicicleta si yo –cero deportista- lo pude hacer, cualquiera puede.

Creo que cuando alguien tiene un sueño –sea el que sea- debe unir todas sus energías para lograrlo.

¿Cómo financiamos nuestro viaje?

Vendemos nuestra fotografía: diseñamos foto-postales que vamos ofreciendo durante el viaje. Además, yo me dedico a la escritura freelance y Nico hace otros trabajos por el camino –pintura, reparación de electrodomésticos, etc.
Nuestra clave para vivir viajando es vivir bien pero gastando lo menos posible.

Comentarios