Cucarachas al rescate: insectos robotizados desarrollados para buscar sobrevivientes en edificios derrumbados

cucaracha robot
Redactora Social
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Un grupo de investigadores ha desarrollado una cucaracha robotizada para ayudar a buscar sobrevivientes en edificios derrumbados, en lo que puede ser la única vez que estaría agradecido de despertarse con una cucaracha tendida encima de usted.

El Dr. Hirotaka Sato de la Universidad Tecnológica de Nanyang en Singapur ha estado trabajando en insectos cibernéticos durante 15 años, tomando el trabajo que la naturaleza ya ha hecho y mejorándolo, en lugar de construir un dron desde cero.

El Dr. Sato ha creado una forma innovadora de adaptar las cucarachas silbantes de Madagascar y convertirlas en agentes autónomos para buscar señales de vida entre los escombros.

Los insectos miden 6 cm de largo y, en lugar de que sus movimientos sean dictados por controles remotos, están siendo controlados por algoritmos que detectan vida y responden a sensores en sus mochilas.

Estas mochilas que han diseñado el Dr. Sato y su equipo contienen un chip de comunicación, un sensor de dióxido de carbono, un sensor de movimiento, una cámara infrarroja y una batería.

Con estas cucarachas bien equipadas para salvar el día, flotas de ellas serán liberadas a través de los escombros, usando su diminuto cuerpo para entrar en lugares difíciles de alcanzar que los humanos y los animales más grandes tendrían dificultades para alcanzar.

Sus mochilas buscan movimiento, calor corporal y niveles elevados de CO2, y la inteligencia artificial decide si se detecta la presencia de una persona, antes de alertar al rescatista.

Las pruebas se realizaron en un área de desastre simulada, con el equipo del Dr. Sato colocando bloques de concreto de varios tamaños en un área de 25 metros cuadrados.

Para probar las cucarachas, no solo se colocaron varias personas entre los escombros, sino que también se esparcieron señuelos como una lámpara de calor, un microondas y una computadora portátil entre la descomposición.

Al final del experimento, estas cucarachas habían reconocido correctamente a las personas el 87 por ciento de las veces.

El Dr. Sato cree que a través de más pruebas y mejoras, la producción de estas mochilas y la automatización de unirlas a los insectos podría comercializarse dentro de cinco años.

Así que la próxima vez que le pongas un zapato a esa cucaracha errante, considera que podrían salvarte la vida en el futuro.

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