Una nueva expedición invita a descubrir algunos de los paisajes más sorprendentes del altiplano andino en un viaje que conecta el desierto de Atacama, en Chile, con el salar de Uyuni, en Bolivia. La propuesta combina lagunas de colores, géiseres, aguas termales, formaciones volcánicas y visitas a poblaciones locales durante cuatro días y tres noches.
La experiencia, llamada The Uyuni Adventure: From Desert to Salt, fue presentada por Nayara Alto Atacama en alianza con Hidalgo Tours y está pensada para quienes buscan explorar la región más allá de los circuitos turísticos tradicionales. El recorrido puede comenzar en el paso fronterizo de Hito Cajón, desde San Pedro de Atacama, o realizarse en sentido inverso, con salida desde Uyuni.

A lo largo del trayecto, los viajeros atraviesan distintos escenarios naturales del suroeste boliviano hasta alcanzar uno de los paisajes más emblemáticos de Sudamérica. La expedición llega a altitudes de hasta 4.990 metros sobre el nivel del mar, por lo que es importante considerar las exigencias físicas del recorrido y consultar previamente con un profesional de la salud si se tienen condiciones que puedan verse afectadas por la altura.
La primera jornada concentra varias de las paradas más llamativas del itinerario. Entre ellas se encuentran la Laguna Verde, los géiseres de Sol de Mañana y la Laguna Colorada, reconocida por el tono rojizo de sus aguas. La ruta también incluye las aguas termales de Polques, antes de finalizar el día en el Hotel Mallku Cueva, un alojamiento situado entre formaciones rocosas.
El segundo día, la expedición continúa hacia Italia Perdida, un sector conocido por sus particulares formaciones geológicas. El recorrido también pasa por San Cristóbal, una localidad que conserva una iglesia colonial, y contempla un almuerzo en el restaurante Tika. Más tarde, los viajeros llegan al Palacio de Sal, donde se alojan durante dos noches para continuar explorando los alrededores de Uyuni.
Un día dedicado al salar de Uyuni
Con una superficie cercana a los 9.800 kilómetros cuadrados, el salar de Uyuni es el mayor desierto de sal del mundo y uno de los grandes atractivos naturales de Bolivia. Su extensión se originó a partir de antiguos lagos que cubrían el altiplano y que, al evaporarse, dejaron depósitos minerales sobre el terreno.

Una de sus características más particulares es la uniformidad de su superficie. En gran parte del salar, las variaciones del relieve son inferiores a los 40 centímetros, una condición que también lo convierte en una referencia para los estudios de altimetría satelital.
La expedición propone descubrir este paisaje después de atravesar lagunas, campos geotérmicos y poblaciones del altiplano. De esta manera, el salar deja de ser una visita aislada y se convierte en el punto culminante de un recorrido que permite conocer diferentes facetas de la región.
Con una combinación de naturaleza, cultura y gastronomía, la nueva ruta entre Chile y Bolivia amplía las alternativas para quienes desean explorar los Andes desde una perspectiva diferente, con varios días dedicados a recorrer algunos de sus escenarios más singulares.









