Destruyeron una pirámide maya de 2300 años para usar sus piedras en una carretera

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Redactor
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Una construcción que había sobrevivido durante más de dos milenios terminó convertida en material de relleno para caminos. Ocurrió en mayo de 2013 en Nohmul, un sitio arqueológico del norte de Belice, donde una empresa constructora utilizó maquinaria pesada para extraer piedra de una antigua pirámide maya y destruyó gran parte de la estructura.

Aunque parezca una historia inventada, el episodio está documentado: provocó indignación entre los arqueólogos, tuvo repercusión internacional y terminó en una condena judicial.

Un monumento convertido en material de construcción

Nohmul, cuyo nombre suele traducirse como “gran montículo”, fue un importante centro ceremonial maya situado en el distrito de Orange Walk, cerca de la frontera con México.

La estructura destruida tenía unos 2.300 años de antigüedad, según las autoridades citadas en las noticias de la época. Las excavadoras retiraron grandes cantidades de piedra caliza para emplearlas como relleno en caminos de una comunidad cercana. De la pirámide quedó apenas una parte del núcleo central. Fuente: ABC.

La maquinaria pertenecía a DeMar’s Stone Company, vinculada al contratista y político local Denny Grijalva. El caso se conoció públicamente en mayo de 2013, cuando los especialistas comprobaron la magnitud del daño.

¿Podían haberla confundido con una colina?

La pirámide no tenía el aspecto de los templos restaurados que suelen aparecer en las postales turísticas. Sin embargo, para los arqueólogos eso no justificaba lo ocurrido.

Jaime Awe, entonces director del Instituto de Arqueología de Belice, explicó que Nohmul era un sitio conocido y que el enorme montículo sobresalía en un paisaje predominantemente plano. Según su evaluación, quienes trabajaron allí difícilmente podían ignorar que estaban destruyendo una construcción antigua.

El sitio estaba en una propiedad privada, pero esa condición tampoco permitía intervenirlo libremente: la legislación beliceña protegía los vestigios precolombinos.

El caso llegó a la Justicia

La destrucción tuvo consecuencias judiciales. En abril de 2016, la empresa, Denny y Emelda Grijalva y el empleado Javier Nunez fueron multados tras ser declarados culpables por los hechos relacionados con el daño al monumento.

Las sanciones, sin embargo, no podían recuperar lo perdido. Además de destruir una construcción monumental, la extracción alteró un contexto arqueológico que podía aportar información sobre cómo se había levantado y utilizado la pirámide.

Nohmul sobrevivió más de dos mil años, pero gran parte de su estructura desapareció para rellenar caminos. Un episodio real que muestra lo rápido que puede perderse un patrimonio imposible de reemplazar.

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