Un grupo de 20 personas, entre ellas dos niños, vivió momentos de tensión en la imponente Tokyo Skytree, la torre más alta de Japón con 634 metros de altura. El incidente ocurrió durante la noche del domingo 22 de febrero, cuando uno de los ascensores se detuvo de manera repentina y dejó a los visitantes encerrados durante casi seis horas.
El hecho tuvo lugar en este icónico edificio ubicado en el barrio de Sumida, en Tokio, uno de los destinos turísticos más visitados del país. Según informaron medios locales como The Japan Times y la emisora pública NHK, dos de los cuatro ascensores de alta velocidad presentaron fallas poco antes de las 20:30.

Los elevadores, llamados como las estaciones del año —Spring, Summer, Autumn y Winter—, conectan la base con el mirador principal conocido como Tembo Deck, situado a 350 metros de altura.
El ascensor Winter, en el que viajaban los 20 turistas, se detuvo a unos 30 metros de la base mientras descendía. En paralelo, Autumn quedó frenado en el Tembo Deck, aunque en ese momento se encontraba vacío.
Un rescate milimétrico en plena altura
Tras la emergencia, se desplegó un operativo con especialistas y bomberos. Primero lograron reactivar el ascensor Autumn y lo hicieron descender hasta colocarlo a la misma altura que Winter, ya que ambos comparten plataformas contiguas.
Luego abrieron las puertas laterales de emergencia y colocaron una placa de acero inoxidable a modo de puente improvisado para trasladar uno a uno a los pasajeros atrapados. Recién cerca de las dos de la madrugada todos pudieron ser rescatados sanos y salvos.
La empresa operadora confirmó que no hubo heridos ni problemas de salud, aunque reconoció el impacto emocional del prolongado encierro. “Pedimos sinceras disculpas por haber causado el sufrimiento mental a las personas afectadas”, señalaron en un comunicado.

El ascensor contaba con suministros de emergencia, como agua potable, inodoros portátiles, linternas y mantas, lo que ayudó a sobrellevar la espera.
Mientras tanto, los otros dos elevadores —Summer y Spring— fueron clausurados de manera preventiva hasta completar controles de seguridad. Los aproximadamente 1200 visitantes que se encontraban en el mirador pudieron descender recién alrededor de las 23:00.
Tras el episodio, la torre fue cerrada temporalmente para realizar inspecciones e investigar las causas de la falla. No es la primera vez que ocurre algo similar: en 2015 y 2017 se registraron incidentes en los ascensores, aunque en aquellas oportunidades se resolvieron en menos de 30 minutos.







