Cada primavera, un rincón de la Patagonia se transforma en un enorme paisaje de colores. El Campo de Tulipanes de Trevelin, en Chubut, vuelve a abrir sus puertas para una nueva temporada con más de un millón de flores al pie de la Cordillera de los Andes.
La temporada 2026 se extenderá del 7 de octubre al 7 de noviembre, aunque quienes quieran encontrar el campo en su momento de mayor esplendor deberán tener en cuenta que la floración es progresiva.
Por eso, el período más recomendado para visitarlo comienza a partir del 15 de octubre y se extiende hasta el cierre de la temporada. Durante esas semanas, las distintas variedades alcanzan su máximo desarrollo, aunque el paisaje cambia prácticamente de una semana a otra.
Un campo que cambia todos los años
La particularidad de este lugar es que la experiencia no es exactamente igual en cada primavera. En las 3 hectáreas que se plantan cada año crecen unas 30 variedades de tulipanes, distribuidas en distintos sectores y con un orden que se modifica temporada tras temporada.
La decisión permite que el paisaje tenga una composición diferente cada año y que los visitantes encuentren nuevas combinaciones de colores y formas.
Además, no todas las flores aparecen al mismo tiempo. El cultivo está compuesto por tres grandes grupos: los tempranos, que incluyen variedades bajas, algunas dobles y perfumadas; los de floración intermedia, más altos y con colores intensos; y los tardíos, entre los que se encuentran variedades francesas de flores grandes y tonos pastel.
El resultado es una floración que puede extenderse durante casi 40 días. Cuando los primeros tulipanes comienzan a desaparecer, otras variedades todavía están alcanzando su máximo esplendor.
Casi 30 años de trabajo
El campo pertenece a la familia Ledesma, que comenzó a desarrollar el cultivo de tulipanes hace casi tres décadas. Juan Carlos Ledesma, integrante de la cuarta generación de la familia en estas tierras, cuenta que el proyecto surgió después de que las flores fueran despertando un interés cada vez mayor.
El proceso no fue sencillo. Los primeros bulbos fueron adquiridos en Países Bajos y tuvieron que adaptarse a las condiciones del hemisferio sur.
No todos lograron hacerlo y aquellos que sí se adaptaron necesitaron varios años para alcanzar el tamaño necesario para salir al mercado. Según explican desde el emprendimiento, algunos bulbos pueden tardar más de cinco años en llegar a ese punto.
El cultivo también requiere una planificación precisa. Un mes antes de plantar se prepara el suelo mediante tareas de arado y nivelación. Después se diseña la distribución de las variedades y finalmente comienza la plantación, que debe realizarse rápidamente para evitar que existan demasiados días de diferencia entre los primeros y los últimos bulbos colocados.
El agua también resulta fundamental durante el proceso.
A fines de agosto aparecen los primeros brotes y, durante los primeros días de octubre, comienzan a abrirse las primeras flores.
Una paleta de colores al pie de la Cordillera
La variedad del cultivo es una de las características que diferencia al campo de Trevelin. Mientras que en otros países los productores suelen concentrarse en una o dos variedades plantadas en grandes extensiones, aquí se adaptaron unas 30 variedades en apenas 3 hectáreas para responder al mercado interno.
Eso genera una enorme diversidad de formas y colores que se puede apreciar durante el recorrido.
El paisaje se completa con las cumbres de la Cordillera de los Andes, que aparecen detrás de las flores y generan uno de los contrastes más característicos de la primavera patagónica.
La historia de Trevelin también está estrechamente relacionada con la tradición galesa. El nombre del pueblo significa “pueblo del molino” y hace referencia al antiguo desarrollo de la producción de harina en la zona.
Por eso, además del campo de tulipanes, uno de los recorridos tradicionales incluye el Molino Harinero Nant Fach y el Museo de Colonos Galeses. A unos 18 kilómetros también se encuentran las Cascadas Nant y Fall, donde el paisaje combina la estepa patagónica con el Bosque Andino Patagónico.
Qué se puede hacer durante la visita
El recorrido por el campo permite caminar por los senderos entre los cultivos y sacar fotografías de las distintas variedades.
La experiencia también incluye propuestas gastronómicas y culturales. Los visitantes pueden tomar un té galés en la confitería, recorrer la feria de artesanos y comprar productos regionales.
Dependiendo de la programación de cada jornada, también pueden encontrarse actividades culturales y música en vivo.
Para quienes buscan una experiencia diferente, existe además la posibilidad de realizar una visita nocturna durante la luna llena, aunque es necesario consultar previamente, o contemplar el campo desde un globo aerostático.
Los vuelos en globo tienen capacidad para hasta cinco pasajeros y dependen de las condiciones meteorológicas, ya que deben realizarse con cielo despejado y sin viento.
La tradicional Fiesta de los Tulipanes suele realizarse el 7 de noviembre, aunque su fecha está sujeta a las condiciones climáticas.
Cuánto cuesta la entrada y cuándo abre
Durante la temporada 2026, el Campo de Tulipanes permanecerá abierto todos los días de 9 a 19 horas, desde el 7 de octubre hasta el 7 de noviembre.
La entrada general tiene un valor de $45.000, mientras que los menores de 12 años ingresan gratis.
Aunque se puede visitar durante todo el período de apertura, quienes quieran disfrutar de una mayor cantidad de variedades en flor deberían apuntar a viajar desde el 15 de octubre en adelante, cuando la floración alcanza uno de sus momentos más destacados.
Dónde queda el campo de tulipanes
El cultivo se encuentra sobre la Ruta Nacional 259, a 13 kilómetros del centro de Trevelin, dentro del tradicional circuito de la Ruta Galesa.
Se puede llegar en vehículo particular, taxi o remís. También existen excursiones organizadas por agencias locales que incluyen el campo dentro de sus recorridos.
Otra alternativa es utilizar el transporte público Jacobsen, con salidas desde la Plaza Coronel Fontana, donde funciona la Secretaría de Turismo. Durante la temporada se prevén salidas a las 10 y 14:15, mientras que los regresos están programados a las 14:45 y 19 horas.
Así, durante apenas un mes, el paisaje de Trevelin vuelve a cambiar por completo: millones de tulipanes, decenas de variedades y la Cordillera como escenario convierten a esta zona de Chubut en uno de los grandes espectáculos naturales de la primavera argentina.








