Samantha Brown, reconocida presentadora y experta en viajes con décadas de experiencia recorriendo el mundo, ha compartido un consejo inesperado pero muy útil para quienes pasan por aeropuertos: evitar el primer baño que aparece después del control de seguridad.
Según Brown, la mayoría de los pasajeros se dirige de inmediato al primer baño disponible tras pasar el chequeo de seguridad, lo que suele provocar largas filas y una experiencia poco cómoda. Su recomendación es simple pero efectiva: caminar un poco más y usar el segundo o incluso tercer baño en el camino hacia la puerta de embarque. En su experiencia, esos baños suelen estar mucho menos concurridos y son más tranquilos, algo que puede marcar la diferencia en un entorno tan estresante como un aeropuerto.
Este tipo de consejos pueden parecer menores, pero en el contexto de los aeropuertos —espacios caracterizados por el apuro, la incomodidad y el alto tráfico de personas—, optimizar la experiencia es clave. De hecho, este truco se alinea con una filosofía de viaje más amplia: prestar atención a los detalles para mejorar cada etapa del trayecto.
Samantha Brown también sugiere mantener siempre una actitud relajada y planificada, evitando correr o hacer todo a último minuto. En el caso de los baños, elegir con un poco de estrategia puede ayudarte a ahorrar tiempo y reducir el estrés.
Así que ya lo sabés: la próxima vez que vueles, resistí la tentación de entrar al primer baño que veas. Unos pasos extra pueden significar un momento mucho más cómodo antes del vuelo.






