El Gobierno de Entre Ríos, encabezado por Rogelio Frigerio, quedó en el centro de una fuerte controversia tras avanzar con una audiencia pública que podría habilitar nuevamente la caza de aves autóctonas en la provincia.
La iniciativa generó un inmediato rechazo por parte de organizaciones ambientalistas, especialistas y sectores de la sociedad civil, que advierten sobre el impacto negativo que esta medida podría tener en la biodiversidad local. Según sostienen, muchas de las especies que habitan la región cumplen un rol clave en los ecosistemas y su caza podría alterar seriamente el equilibrio natural.

Desde el gobierno provincial, en tanto, argumentan que la propuesta busca regular una actividad que históricamente existió en la zona, estableciendo controles y cupos para evitar la depredación indiscriminada. En ese marco, la audiencia pública aparece como una instancia clave para debatir posturas y definir el futuro de esta práctica.
El eje del conflicto gira en torno a la tensión entre la conservación ambiental y las actividades tradicionales o productivas. Mientras algunos sectores defienden la caza como parte de la cultura rural y una posible fuente de ingresos, otros insisten en que, frente al contexto actual de crisis ambiental, este tipo de medidas representan un retroceso.

El resultado de la audiencia será determinante para definir si Entre Ríos avanza o no con la habilitación de la caza de aves autóctonas, en medio de un debate que ya trasciende lo provincial y pone el foco en las políticas de conservación en Argentina.









