La localidad chubutense de Lago Puelo volvió a sorprender durante Semana Santa con una escena tan dulce como impactante: en plena plaza central presentaron un alfajor gigante de 4 metros de diámetro y 1.290 kilos, una verdadera locura pastelera que se convirtió en la gran estrella del Festival del Alfajor Patagónico.
El evento se realizó los días 3 y 4 de abril y reunió a más de 50 productores y emprendedores alfajoreros de distintos puntos del país, que llegaron hasta esta localidad de la Comarca Andina para mostrar sus creaciones en una edición que, según los organizadores, fue un éxito total. De hecho, muchos expositores agotaron su stock antes de que terminara el festival.
Pero sin dudas, todas las miradas se las llevó el impresionante alfajor récord, elaborado especialmente para el cierre del evento por una reconocida panadería local. Un equipo de siete personas trabajó durante más de una semana para darle forma a esta enorme pieza que terminó pesando más de 1.200 kilos y que fue trasladada hasta la plaza para ser cortada frente a cientos de vecinos y turistas.
Para alcanzar semejante tamaño se utilizaron cantidades descomunales de ingredientes: cerca de 500 kilos de tapas, 400 kilos de dulce de leche, 200 kilos de frutos del bosque y más de 100 kilos de chocolate. El relleno fue una verdadera bomba patagónica, con una combinación de dulce de leche, mousse de chocolate, chocolate y dulce de frambuesa, una mezcla pensada para rendir homenaje a los sabores típicos de la región.
Una vez presentado en la plaza central, el alfajor fue cortado en vivo y sus porciones se repartieron de manera gratuita entre todos los asistentes, en uno de los momentos más celebrados del festival. El intendente Iván Fernández participó del corte junto a los organizadores, en medio de una multitud que colmó el lugar para ser parte de la postal más esperada del fin de semana largo.
Además del récord dulce, el festival también tuvo su costado competitivo. Durante las dos jornadas se realizó una cata a ciegas para elegir a los mejores alfajores del encuentro, con un jurado integrado por referentes del rubro. El premio al mejor alfajor del festival fue para Rosa de los Vientos, un emprendimiento familiar de Esquel.
También hubo distinciones especiales: el premio al mejor alfajor de rosa mosqueta fue para Ajo Negro, de Cipolletti; el reconocimiento en la categoría murra quedó para Sabores Salvajes, de Lago Puelo; y el galardón al mejor alfajor de autor fue para La Rada, de Rada Tilly.
Más allá de los sabores, el festival se vivió como una verdadera fiesta popular. Durante ambas jornadas hubo feria de artesanos, puestos de productores regionales y espectáculos musicales en vivo. Entre los artistas que se presentaron estuvieron Mala Fama, liderada por Hernán Coronel, y el dúo Campedrinos, que viene de destacarse en grandes escenarios folklóricos.
Con una convocatoria multitudinaria y en el marco de un fin de semana largo con fuerte movimiento turístico, el Festival del Alfajor Patagónico volvió a consolidarse como uno de los eventos más originales de la región. Y este año, con un alfajor de dimensiones históricas, dejó una imagen difícil de olvidar: una plaza llena, miles de porciones repartidas y un objetivo cumplido a lo grande: poner a Lago Puelo en boca de todos.







