Holanda construyó cinco islas artificiales para recuperar la vida silvestre

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Si los holandeses pueden diseñar su país fuera de la extensión del mar, también pueden construir islas para albergar la vida silvestre. Y así apareció un archipiélago artificial en el lago de Markermeer, con cinco islas para crear criaderos de aves marinas y para mejorar la ecología del agua del lago.

El lago Markermeer es una extensión de agua de 700 km2 poco profunda que se creó en el centro de los Países Bajos cuando el Zuiderzee se cortó del mar en 1932, cuando se construyó el Afsluitdijk para proteger el interior contra las inundaciones.

Inicialmente, el área estaba destinada a convertirse en un pólder, pero los planes cambiaron y dejaron a Markermeer como un depósito de agua dulce que se estaba llenando lentamente de sedimentos. Las aguas fangosas no pueden proporcionar suficiente luz y oxígeno para mantener un ecosistema acuático saludable.

El proyecto del archipiélago se puso en marcha en 2016. Su objetivo era inhibir la degradación ecológica del lago y crear un refugio de humedales de agua dulce para aves, mar y vegetación. Fue iniciado por Natuurmonumenten, una ONG ambientalista holandesa, con el apoyo del Gobierno holandés, Birdlife Netherlands, ANWB, VNO-NCW y miles de personas.

Boskalis Westminster, quien emprendió la construcción, construyó corredores e islas (el Marker Wadden) utilizando limo, una formación sedimentaria a medio camino entre la arcilla y la arena, que se extrajo del lago. La isla principal está destinada a abrirse a los turistas, que pueden visitar a una distancia segura de las aves. El resto de las islas están reservadas para aves silvestres, como garzas y garzas, y se informa que unas 127 especies de plantas ya se han asentado en el área.

Es de pleno conocimiento la belleza de los canales de Ámsterdam, o la perfección arquitectónica de París. Incluso en Bélgica, Brujas y Bruselas nos dejan sin aliento. Pero algo que une en cierta medida a todas estas ciudades es una arquitectura europea en la que se pueden ver patrones a lo largo de los países.

Hoy en día, la construcción de edificios altos y funcionales para empresas u otros rubros ha crecido a pasos agigantados. Y con él, sus diseños. Ya no alcanza con tener torres llenas de pisos, es necesario hacerlas lucir modernas, diferentes, únicas. Cada ciudad comienza a buscar su propio estilo y Rotterdam destaca en originalidad, en color, en diseño, en arte y en unicidad.

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