La razón por la cual la Torre de Pisa está inclinada es la misma por la que no se cae

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La Torre de Pisa se ha estado inclinada por más de 800 años, pero nunca ha caído…

Durante más de 20 años, los investigadores han estado tratando de descubrir qué hace de la Torre de Pisa un hito tan único. Y llegaron a la conclusión de que la razón por la cual la torre se apoya es la misma razón por la que nunca se ha derrumbado.

En 1173, la construcción comenzó en el nuevo campanario de la catedral de Pisa. En el segundo año de construcción, ya estaba empezando a inclinarse. Tomó casi 200 años para completarse, con ingenieros y arquitectos constantemente intentando, y fracasando, detener la inclinación.

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Al finalizar en 1370, la torre se inclinaba a unos dos grados. En el siglo XX, se estimaba que la torre 12 centímetros por año. Para 1990, la torre estaba inclinada en un ángulo de 5.5 grados (alrededor de 38 centímetros). Entre 1999 y 2001, se trabajó en la torre para reducir su inclinación en 0.5 grados.

Pero, a pesar de toda la inclinación y corrección, la torre nunca ha caído, a pesar de haber sido impactada por al menos cuatro terremotos muy fuertes.

Un nuevo estudio, dirigido por un profesor de la Universidad de Roma Tre, ha atribuido esto a algo llamado interacción dinámica suelo-estructura.

Torre pendente di Pisa

Básicamente, debido a que la torre es tan rígida y alta (58 metros) y el suelo debajo de ella tan suave, cada vez que ocurre un terremoto, las “características vibratorias de la estructura” cambian para que “la torre no resuene con un terremoto”.

La Torre Inclinada de Pisa es solo otra lección de por qué todos deberíamos aceptar los defectos. Puede inclinarse,, pero nunca caerse.

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Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá por ingerir alimentos fuera de su dieta habitual

No hace más de diez días que compartíamos una alegre noticia que llegaba desde los Esteros del Iberá a todo el territorio argentino: en la provincia de Corrientes, tres guacamayos rojos recién nacidos parecían marcar un gran avance para la recuperación de la especie, considerada por más de 100 años como en extinción.

Incluso advertíamos que posiblemente, estos guacamayos fueran los primeros en nacer en estado silvestre, luego de 150 años de extinción. Motivo por el cual el acontecimiento había sido muy celebrado por los trabajadores en el predio y la fundación Rewilding Argentina, creada en el año 2010 para enfrentar y revertir la extinción de especies y la degradación ambiental resultante, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas y fomentando el bienestar de las comunidades locales.

Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá
Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá

Ahora, tristemente, la misma fundación fue encargada de comunicar la muerte de uno de los tres pichones de guacamayo rojo que habían nacido días atrás en el Iberá. Tras un exhaustivo control y necropsia, detectaron que había sido alimentado con semillas de girasol, una oleaginosa no nativa perjudicial para estas aves.

Las mismas han sido provistas por humanos, marcando la polémica en una práctica que no es la primera vez que se debate: el peligro que podría causar dar de comer a animales con alimentos indebidos o fuera de su dieta habitual.

“Uno de esos pichones a los pocos días aparece muerto y en la necropsia se le encuentran en el buche restos de semillas de girasol, justo en el momento que nos llega la información de que había una mujer, que es operadora de turismo, guía del parque provincial, coordinadora de un Club de Observadores de Aves (COA) de la localidad de Ituzaingó, que estaba cebando a los guacamayos con una bandeja donde ponía diferentes semillas, entre ellas de girasol”

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Además, López detalló que “se tardan años en lograr que estas aves aprendan a ser libres, aprendan a reconocer los frutos silvestres para poder comer y dejen de comer alimentados por una persona en una bandeja y el hecho de que se las pongan hace que retrocedan en la fase de aprendizaje… El girasol es altamente dañino porque tiene una gran concentración de aceite que hace que los guacamayos se vuelvan adictos y que en largo plazo les ocasione la muerte“.

En efecto, los responsables de la fundación descubrieron que el padre de estos guacamayos recién nacidos iba hasta esas bandejas y después alimentaba a los pichones. En diálogo con la agencia de noticias Télam, desde Rewilding destacaron que se trata de “una noticia tremenda para el proyecto porque pone en riesgo la salud de los guacamayos, de los que ya están libres, de los tres guacamayos rojos recién nacidos, porque volvemos un paso atrás en su libertad y vuelven a ser mascotas“.

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