Cada vez más ciudades del mundo están transformando sus calles para priorizar a los peatones, reducir el tráfico y mejorar la calidad de vida. En 2026, caminar ya no es solo una forma de moverse: también se convirtió en una de las experiencias más buscadas por viajeros que quieren descubrir destinos de manera más tranquila, sustentable y cercana.
Un nuevo ranking internacional destacó cuáles son las ciudades más amigables para recorrer a pie, teniendo en cuenta factores como infraestructura peatonal, seguridad, accesibilidad y conectividad entre puntos turísticos.

El primer lugar fue para Seúl, que logró destacarse gracias a proyectos urbanos como Seoullo 7017, una antigua autopista transformada en un enorme jardín elevado que conecta distintos sectores de la ciudad entre espacios verdes y senderos peatonales.
Detrás aparece Edimburgo, donde los principales atractivos históricos pueden recorrerse caminando en pocos minutos entre calles medievales y edificios centenarios. El podio lo completa Nueva York, especialmente por la facilidad para recorrer Manhattan y las recientes peatonalizaciones en avenidas emblemáticas.
La lista continúa con Copenhague, considerada una referencia mundial en movilidad sustentable; Oslo, que avanzó con zonas completamente libres de autos; y Estocolmo, famosa por su modelo de “ciudad de los 15 minutos”.

También figuran París, donde las orillas del Sena y nuevas calles peatonales cambiaron por completo la experiencia urbana; Singapur, con pasarelas cubiertas que permiten caminar incluso bajo lluvias tropicales; y Melbourne, reconocida por sus callejones llenos de arte urbano y cafeterías.
El ranking cierra con Florencia, considerada uno de los mejores destinos del mundo para recorrer a pie gracias a su centro histórico compacto, sus calles casi libres de autos y la posibilidad de descubrir siglos de arte y arquitectura caminando apenas unas cuadras.
La tendencia refleja un cambio global: las ciudades más valoradas ya no son necesariamente las más rápidas, sino aquellas donde las personas pueden disfrutar el espacio urbano sin depender constantemente de un vehículo.








