in

Las 21 cosas que todo estudiante de intercambio aprende en Latinoamérica

  • Español. Bueno, o la versión del español que se hable en el lugar que visitaron, porque ya sabemos qué difícil es hablar el español.
  • Un nuevo manejo del tiempo. Por no decir “a llegar tarde”.
  • A relajarse. Porque los demás lleguen tarde, por ejemplo. Si no puedes remar contra la corriente, relájate y déjate llevar.

  • A bailar. Aunque de México a Argentina hay infinidad de bailes diferentes, lo cierto es que todos aquí sabemos mover el esqueleto.
  • A entender las direcciones más allá del nombre de una calle y un número. Aquí la abstracción es la regla. “Mi casa queda a dos calles del kiosco azul, frente al árbol de mango”.
  • A escuchar música compartida. Porque siempre hay un vecino, amigo o compañero que la escucha a todo lo que da el volumen y nadie le enseñó que existen los auriculares.
  • A disfrutar de una buena fiesta. Obvio que a todo el mundo le gustan las fiestas, pero he de decir que todo europeo que conozco reconoce que aquí son mejores.
  • A abrazar. Los latinos tenemos mucho contacto físico.
  • A mirar los colores de piel de otra forma. Las mezclas latinoamericanas hacen muy difícil juzgar a alguien por su color de piel.
  • Que las generalizaciones no te llevarán a ningún lado. Aquí todos somos diferentes.
  • Que la cultura y la tradición son cosas para estar orgullosos.
  • Que no todo el mundo es un enamorado empedernido. El concepto de latin lover no aplica para todos.

  • Que la vida puede ser muy diferente según cómo la vemos. El infierno de unos puede ser el paraíso de otros.
  • Que los imprevistos le ponen diversión a la vida. Es una realidad que aquí por mucho que planifiques, los planes pueden salir mal en cualquier momento. Pero, ¿quién dijo miedo!
  • A enfrentar la crisis. Muchos de los países de América Latina están acostumbrados a vivir crisis tras crisis, ¡pero seguimos en pie y contentos!
  • El concepto expandido de la felicidad. Hay gente con muy pocos recursos que es mucho más feliz que muchos millonarios.
  • Que la comida china sabe diferente en cada lugar.
  • Que no hay nada más reconfortante que una comida de una madre latina. A panza llena, corazón contento, más si la panza se llena con un plato hecho con amor.

  •  A expresar sus emociones. Nosotros hablamos. Mucho. De todas nuestras cosas. Y a veces le añadimos drama.
  • A disfrutar de los colores. En la ropa, en las paredes, en todos lados.
  • Que la ley es del más “vivo”. El límite entre lo bueno y lo malo es un poco más flexible en América Latina.

Escrito por Alexandra López

Qué piensas?

18 fotos de Aruba que tienen que estar en tu Pinterest

10 libros que tienes que leer si estás por salir a recorrer Latinoamérica