Máncora: Sol, playa y ganas de volver infinitas

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

Máncora es el balneario más popular del norte del Perú, muy concurrido entre nacionales y extranjeros y (es obvio) está lleno de vida, sol todo el año y buena comida.

Pueden llegar a Máncora por aire o tierra. Hay vuelos a Piura, que se encuentra de 2.30 a 3 horas de Máncora si toman un taxi y alrededor de 3 a 4 horas si toman transporte público (vans y buses en la estación central). También pueden tomar un vuelo a Talara que está alrededor de 2 horas de distancia. Por otro lado, pueden optar por viajar en bus, desde Lima son alrededor de 18 horas y muchas compañías los dejarán en el mismo Máncora.

Máncora es alegría, vida, sol, playa y creatividad peruana. En la playa podrás practicar surf, windsurf, kayak, bananas y hasta pasear en caballo frente al mar. En la playa todo sucede muy rápido, después de disfrutar del mar siempre habrán cosa que te jalarán los ojos y te sacarán sonrisas: pasarán desde mochileros que te ofrecerán artesanías hasta mancoreños que te ofrecerán sánguches de diferentes tipos y por supuesto, no debes dejar de probar una Pilsen o una Cristal (las cervezas peruanas).

Si bien se sabe que la comida peruana es riquísima, en Máncora es aún mejor, podrán disfrutar de platos de mar con la pesca del día. En la carretera podrán encontrar una variedad de restaurantes para todos los bolsillos, también en el boulevard. Los precios van desde 8 soles para un menú hasta alrededor de 40 soles para un plato a la carta en un restaurante gourmet. Ahora, si lo que quieren es probar una buena sazón norteña, les recomiendo ir a los huariques del pueblo: lugares con poco lujo pero una excelente sazón. ¡Son en donde más se disfruta! Les recomiendo: “La señora Meche” Un ceviche personal estilo norte con chifles y sarandaja: 25 Nuevos Soles.

En la carretera podrán encontrar un mercado de artesanías donde adquirir algún recuerdo de su viaje. Todo está muy cerca y podrán movilizarse caminando. También pueden usar mototaxis que no les deberían cobrar más de 3 Nuevos Soles por trayecto.

Si quieren hacer algo diferente pueden ir al Ecofundo La Caprichosa donde podrán hacer zipline a 100 Nuevos soles, dura apróximadamente 1 hora. A 30 minutos de Máncora está el Ñuro donde podrán nadar con las tortugas. Lo mejor que podrán hacer en Máncora es relajarse y disfrutar del momento, la alegría de su gente y la onda relajada que se respira. Les aseguro que siempre querrán volver y cuando lo hagan descubrirán nuevos lugares y cosas por hacer 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esto te puede interesar ...

Estas fotografías muestran a un pueblo italiano rodeado de coloridas flores silvestres

Castelluccio di Norcia, un pequeño pueblo en el centro de Italia, es conocido por su floración anual (o la fioritura), que atrae a miles de turistas cada año.

Entre los meses de junio y julio, la naturaleza nos regala un mosaico de distintas tonalidades de flores que se posan a los pies de los Montes Sibilinos (Monti Sibillini en italiano), concretamente en la llanura de Castelluccio.

Los campos están llenos de amapolas, acianos, orquídeas, margaritas, violetas y otras flores silvestres. Los agricultores de la aldea se aseguran de no usar pesticidas, y cuando los campos no son un mar de flores silvestres, los agricultores cultivan y cosechan lentejas.

Castelluccio

Los colores predominantes que se van a poder admirar son el rojo presente en las amapolas, el amarillo de los tulipanes, el blanco de los narcisos, el morado de las violetas y el azul de la centaurea cyanus, popularmente conocida como aciano.

Sin dudas, la naturaleza no deja de sorprendernos, al conformar un impresionante escenario digno de admirar y de apreciar en primera persona.

Las lentejas de Castelluccio son un producto muy demandado tanto en Italia como fuera de sus fronteras, en especial durante la Nochevieja. La tradición dicta desde hace siglos, que los italianos en vez de uvas deben comer lentejas y si son las de Castelluccio la fortuna del año entrante está más que asegurada.

Monti Sibillini

Durante los últimos años, la floración en Castelluccio tiene un especial valor por el terrible terremoto de 6,5 en la escala de Richter que aconteció en octubre de 2016 cuyo epicentro se registró entre las localidades de Norcia y Preci, siendo esta zona de la provincia de Perugia la más devastada tras los movimientos de tierra.

El pueblo de Catelluccio quedó practicante destruido y han hecho falta años, trabajo y mucha fuerza de voluntad para que sus habitantes puedan volver poco a poco a la normalidad de antes, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer.

Esta floración viene a recordar que la vida sigue y que con paciencia, cariño y algo de esperanza, todo se puede superar con esfuerzo.

Castelluccio

“Seguinos en Instagram para conocer más historias como esta”

Otras publicaciones que pueden interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Play Video
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO