Ser turista en mi ciudad

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

Que lindo es viajar, que lindo es disfrutar ese lapso de tiempo en donde somos más perceptivos, estamos más atentos por hacer lo que nos atrae, nos gusta ayudar a los demás y hasta improvisar y hacer cosas nuevas.

No nos cansa salir de fiesta todas las noches, tampoco ponernos el despertador a las 5 am para realizar alguna excursión o caminata. Si dormimos apenas unas pocas horas tenemos energía de sobra para estar todo el día en actividad. Contemplamos paisajes o hablamos con completos desconocidos por horas. Reímos, disfrutamos, la única premisa es divertirse sin pensar en mañana o la semana que sigue.

turista en mi ciudad

Ese pensamiento, esa sensación, ese chip de viajero/turista permanece intacto y se reactiva en cada viaje. Incluso es contagioso y se esparce por cada persona en el planeta. ¿Pero qué pasa cuando volvemos a nuestra ciudad de origen? ¿Cuándo perdemos esa sensación nueva que había surgido durante el tiempo de ocio y recreación? Ahí es cuando todo cambia y comenzamos a ser nosotros mismos (o al menos, lo que creemos que somos). Personas completamente diferentes, lamentándonos por madrugar para trabajar, corriendo de un lugar a otro para llegar a tiempo y demás situaciones de la vida cotidiana que nos hacen perder poco a poco nuestra cara de asombro. Porque naturalizamos sentirnos así y eso es lo “normal”, esa es nuestra realidad.

¿Pero qué pasaría si, por una de esas casualidades de la vida, nuestra mente cambiara, hiciera un pequeño giro, y de pronto, nuestra cotidianeidad estuviera regida por ese chip de viajero? ¿Si disfrutáramos del amanecer o atardecer en nuestro lugar de residencia? ¿Si disfrutáramos de visitar amigos y familiares? ¿Si pudiéramos parar en mitad de calle y ayudar a alguien que no sabe dónde ir o cómo hacerlo? ¿Si pudiéramos abrirnos a conocer a alguien y entablar una conversación sin mirar la hora o el móvil para salir corriendo apresuradamente?

turista en mi ciudad

Numerosos estudios científicos han demostrado porque actuamos de manera diferente cuando estamos de viaje. La manera como funciona nuestra psiquis, los cambios que producimos y sus consecuencias. No vale la pena repetirlos. No es el fin de este artículo. Solo intento conectar esas dos mitades de la vida, entre lo que se cree como deprimido y aburrido (el presente y nuestra diaria) contra lo divertido y esperado (el futuro y lo lejano). Y saber que entre ambos extremos existe un oasis de felicidad, al menos momentánea y pasajera.

turista en mi ciudad

No voy a entrar en eufemismos ni a repetir frases típicas de redes sociales que solemos leer muy seguido. Pero cuando entiendas que la vida es hoy, y no mañana, que puedas disfrutar ahora mismo sin esperar al próximo viaje o al fin de semana, ahí es cuando empiezas a sonreírle a tu propio reflejo y te das cuenta que la rutina no es mala palabra, es solo una forma de vivir. De ti dependerá que tan feliz pueda ser.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esto te puede interesar ...

Ahora puedes dormir en una pequeña cabaña llena de abejas en Rumania

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería vivir en una colmena? ¿No? Yo tampoco, pero ahora puedes experimentarlo durmiendo en una pequeña cabaña llena de insectos zumbantes.

No parece la experiencia más relajante, pero en realidad se ofrece como una forma de calmar a los clientes estresados, según el propietario Vasile Nasca.

El hombre de 45 años trabaja como apicultor en la comuna de Santana de Mures, en el condado de Mures, en el centro-norte de Rumanía, y afirma que el zumbido de las abejas ayuda a las personas a relajarse, estimula el sistema nervioso y mejora la audición.

Después de haber trabajado con abejas durante 20 años, Nasca sabe lo que hace y ahora ofrece a las personas la oportunidad de disfrutar de sesiones terapéuticas en una cabaña de madera donde los clientes pueden acostarse en una cama junto a cuatro colmenas horizontales y escuchar los zumbidos de las abejas.

Nasca explicó: ‘Heredé la pasión de mi padre Alexandru Nasca, conocido en la zona como Sandy Stuparul, quien tiene 83 años y aún trabaja como apicultor’.

‘También es mi principal ayudante, aunque algunas personas pueden pensar que es demasiado mayor. De hecho, el trabajo le ayuda a mantenerse activo y todavía se siente joven de corazón’.

‘No me considero mejor que otros apicultores, pero teniendo tanta pasión y experiencia con las abejas, y viendo lo que han estado haciendo otros países, pensé que sería una buena idea ofrecer esa terapia’.

Nasca agregó que, si solo produjera miel, no ganaría suficiente dinero para mantener el negocio en marcha, por lo que “decidió hacer más con las abejas”.

Nasca dijo que el zumbido de las abejas puede usarse como tratamiento terapéutico para muchas dolencias, como pérdida de audición, depresión, migrañas, estrés o fatiga, y que acostarse en una cabaña con los insectos también puede evitar que las personas les tengan miedo.

El apicultor recibió fondos de la UE para desarrollar su centro de terapia del zumbido y, después de probar el servicio con conocidos y clientes, recibió una gran respuesta.

Nasca dijo: ‘La gente está muy entusiasmada con esto… hemos tomado todas las medidas necesarias para minimizar el riesgo de picaduras de abejas. En realidad, el riesgo de ser picado accidentalmente por una abeja en el exterior es mayor que en nuestras cabañas’.

Soy optimista sobre el futuro de las abejas. No creo que todos desaparezcan porque conduciría al desastre. Einstein tenía razón cuando dijo que todos moriríamos en unos pocos años si las abejas se extinguieran’.

Nasca continuó señalando que, si bien no cree que las abejas desaparezcan por completo, su número está en “constante declive” y se deben tomar medidas para ayudar a salvarlas.

Otras publicaciones que pueden interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Reproducir vídeo
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO