Tiene 114 años, escapó de una guerra y su esposo creó recetas de los Sugus

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Rosa Micaela Puertas Quiroga, conocida como “Mamina”, nació en Boedo y su vida estuvo marcada por viajes, epidemias, guerras y una historia familiar ligada a uno de los caramelos más famosos de Argentina

Rosa Micaela Puertas Quiroga tiene 114 años y una historia que atraviesa buena parte del último siglo. Nació en Buenos Aires, viajó a España durante su infancia, regresó a la Argentina como refugiada de guerra y, décadas más tarde, se convirtió en la mujer más longeva del país.

Conocida cariñosamente como “Mamina”, nació el 29 de septiembre de 1912 en el barrio porteño de Boedo. Actualmente, su edad está validada por LongeviQuest y es reconocida como la persona viva de mayor edad de Argentina.

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Pero detrás de sus 114 años hay mucho más que un récord de longevidad. Su vida comenzó atravesada por una epidemia y continuó entre dos continentes, hasta quedar vinculada de manera inesperada con la historia de los famosos caramelos Sugus.

De Buenos Aires a España para escapar de una epidemia

Rosa era hija de Rosa Quiroga López, oriunda de Salta, y de Victoriano Puertas Herrero, un inmigrante español.

Durante su infancia, su padre fue quien le enseñó a leer, escribir y hacer cuentas. Sin embargo, la familia atravesó una tragedia cuando Victoriano murió durante la epidemia de gripe española.

Antes de morir, dejó un pedido a su esposa: que viajara junto a sus cinco hijos hacia España para protegerlos de la enfermedad.

Así, cuando todavía era una niña, Rosa abandonó Argentina y llegó junto a su familia a Castilla la Vieja. Tenía apenas nueve años.

Aquel viaje marcaría el comienzo de una vida en la que volvería a cruzar el Atlántico en más de una oportunidad.

En Madrid conoció a un pastelero que había trabajado para la Casa Real

Ya de joven, Rosa se trasladó desde Valladolid hacia Madrid, donde conoció a quien se convertiría en su esposo, Francisco Elbl.

Él era un pastelero austríaco diez años mayor que ella y había aprendido el oficio en Viena. En España trabajó en una confitería que prestaba servicios a la Casa Real, vinculándose con la elaboración de chocolates, bombones y productos de pastelería.

La pareja se casó en marzo de 1935 y tuvo su primer hijo en Europa.

Pero poco después, la historia volvió a cambiar.

En 1936 comenzó la Guerra Civil española y la familia decidió abandonar el país. Con un bebé recién nacido, Rosa y Francisco regresaron a la Argentina siguiendo las recomendaciones de la representación diplomática argentina.

De esta manera, la mujer que había llegado a España siendo niña para alejarse de una epidemia terminó abandonando Europa años después para escapar de una guerra.

El inesperado vínculo con los caramelos Sugus

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De regreso en Argentina, Francisco retomó su profesión como chocolatero. Primero trabajó en la tradicional fábrica Noel y posteriormente ingresó en Suchard.

Fue allí donde su historia familiar quedó relacionada con uno de los dulces más conocidos del país.

Elbl participó en la elaboración de recetas para los caramelos Sugus y transmitió sus conocimientos a los trabajadores de la fábrica para enseñarles cómo producirlos.

Rosa acompañó a su esposo durante aquella etapa de su vida y, con el paso de las décadas, ese vínculo se convirtió en uno de los detalles más curiosos de su historia.

La mujer que hoy tiene 114 años es, así, viuda del pastelero austríaco relacionado con la elaboración de las recetas de los famosos Sugus.

A los 114 años se convirtió en la mujer más longeva de Argentina

Rosa alcanzó el récord de longevidad en el país el 15 de septiembre de 2026, después de la muerte de Angélica Tiscornia, quien también tenía 114 años.

Su edad fue validada oficialmente por LongeviQuest el 31 de agosto de 2026, luego de que investigadores especializados verificaran su documentación.

Actualmente, además de ser la persona viva de mayor edad de Argentina, integra el grupo de personas más longevas del mundo. Al cumplir 114 años, LongeviQuest la ubicó como la novena persona viva más longeva del planeta cuya edad está validada.

Una vida que también atravesó la historia argentina

La historia de Mamina no solo está marcada por viajes y acontecimientos internacionales. También atravesó diferentes etapas de la vida política y social argentina.

En agosto de 2023, cuando tenía 110 años, concurrió a votar en las elecciones primarias. Según contó en aquella oportunidad, había participado de las elecciones durante toda su vida desde que las mujeres argentinas obtuvieron el derecho al voto.

Su nacimiento ocurrió en 1912, antes de la sanción de la Ley Sáenz Peña, y su vida alcanzó a atravesar grandes transformaciones en los derechos políticos y sociales del país.

El récord histórico que todavía tiene por delante

A pesar de haber alcanzado los 114 años, Rosa todavía tiene una marca por superar.

El récord de la persona de mayor edad cuya longevidad está validada y que vivió en Argentina pertenece a Casilda Ramona Benegas, quien murió el 28 de junio de 2022 a los 115 años y 81 días.

Benegas había nacido en Paraguay y se había radicado en Argentina en 1945. Su edad también fue validada por organismos especializados.

Por eso, para superar aquella marca, Rosa deberá vivir más allá de los 115 años y 81 días.

Por ahora, Mamina continúa escribiendo su propia historia.

Nació en Boedo, viajó a España siendo una niña, sobrevivió a una época marcada por epidemias, regresó a la Argentina como refugiada de guerra y terminó vinculada a la historia de unos de los caramelos más populares del país.

A los 114 años, su vida reúne viajes, migraciones, historia y una inesperada conexión con los Sugus, en un recorrido que atraviesa más de un siglo.

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