Tiger King, el show que debe ser una lección de lo que NO puede seguir sucediendo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

En tiempos normales, Tiger King probablemente aún hubiera sido un éxito. Pero Netflix no tenía forma de saber que la fecha que eligieron para el estreno de esta serie -que parece ficción-, caería justo cuando se estaba comenzando a instalar el aislamiento por la pandemia de coronavirus Covid-19 en todo el mundo. Una gran cantidad de personas, recién encerradas, necesitaban algo que los distrajera del temor existencial.

¿Siete episodios de personajes bizarros, asesinatos y tigres? Una combinación que denotó un éxito mundial.

Este canal de Youtube explica el por qué del suceso de esta mini serie, tanto en Netflix como en redes sociales.

El programa ocupó el primer lugar en la lista de los 10 shows más populares de Netflix durante el fin de semana en EEUU y muchos países del mundo; ha sido objeto de memes y de reacciones en todos los medios, que intentaban explicar cómo algo tan bizarro había logrado semejante impacto.

Tal vez, no sea de extrañar, sostienen algunos expertos…tTiene muchos condimentos que hacen que el producto final, la historia, parezca guionada por el más delirante de los escritores.

Su protagonista principal es Joe Exotic, el mismo “Rey Tigre”, amante de las armas, cantante de música country, casado con 2 hombres, ex candidato presidencial (como lo leen), y dueño de un zoológico lleno de gatos exóticos. Su archienemigo es Carole Baskin, una activista por los derechos de los animales ligeramente excéntrica que, según la serie, podría haber asesinado a su último esposo (e incluye los rumores de que ella alimentó a sus tigres con el cuerpo). Los personajes secundarios incluyen uno de los ex maridos de Joe, varios ex empleados, el ex gerente de campaña de Joe y Bhagavan “Doc” Antle, el propietario de Myrtle Beach Safari en Carolina del Sur y uno de los entrenadores de animales más buscados de Hollywood, acusado por Joe de matar e incinerar los tigres que ya no eran útiles para entretener a sus clientes.

Más allá de este mix de personajes e historias delirantes (pero reales), todo sucede en una realidad que es la que lleva el hilo conductor: la increíble cantidad de animales exóticos que actualmente están en cautiverio en EEUU, ya sea en parques privados como en residencias de ciudadanos (no necesariamente millonarios)

Lo más terrible de todo esto llegue en las últimas 2 secuencias de imágenes del último capítulo:

Estas historias bizarras (pero por cierto muy oscuras también) suceden en un contexto que, a medida que pasan los capítulos casi se normaliza o deja de llamar la atención: el negocio alrededor del cautiverio y explotación de animales exóticos con fines recreativos y comerciales.

La serie Tiger King pareciera que enfoca la atención otras cosas: relaciones sexuales abiertas y a veces abusivas, drogas, armas de fuego, malversación de fondos, suicidio, intento de asesinato, extremidades perdidas, gritos, contrabando, etc. Si, el show pasa por ahí. Por momentos la serie incluso muestra a los activistas de derechos de los animales como los malos de la película. Claro, si el héroe es el personaje principal, extravagante, bizarro, y con quién podemos divertirnos. Alguien que cría animales en cautiverio para generar ganancias a través de las entradas de visitantes a su zoológico (patético por cierto), la venta de cachorros, o a través del pago por fotos junto a estos animales exóticos.

Increíblemente (o no), en varios momentos de la mini serie estos personajes muestran cómo llevaban adelante el negocio del alquiler de animales exóticos para uso recreativo/fotográfico. Tanto en sus parques privados, o incluso en Las Vegas con servicios tipo room service, donde turistas pagaban (pagan aún) mucho dinero para poder tener a disposición cachorros de tigres y poder jugar y sacarse fotos con ellos.

Estas situaciones no difieren de muchas prácticas que el turismo llevó adelante durante muchos años y que fueron normalizadas: paseos con elefantes en Tailandia, parques acuáticos con especies en cautiverio, circos o espectáculos con animales.

Por suerte, pareciera ser que la consciencia acerca del consumo de estas propuestas como forma de financiación está llevando de a poco a un turismo cada vez más responsable. Pero aún falta.

Evidentemente la fascinación por los animales exóticos en las personas es existirá siempre, y está bien que esto suceda, pero desde la admiración, la sorpresa, y el entendimiento de la importancia de su supervivencia en un contexto de cambio climático, superpoblación y eliminación de sus entornos.

Lo que muestra Tiger King es una realidad terrible, y debemos entender que el consumo de actividades asociadas a cualquier actividad de explotación animal para recreación no puede seguir sucediendo.

Nuestra responsabilidad como turistas está en nuestra conducta, en nuestro entendimiento de cómo se desarrollan las actividades que realizamos en cada viaje, y de elegir correctamente.

No hay nada inherentemente malo en el acto de ver a Tiger King. Está hecho como un show de entretenimiento, y ciertamente lo es. Pero también es una oportunidad para ver una realidad, triste (que funciona como telón de otras cosas en este caso) y de la que podemos ser parte si no entendemos nuestra responsabilidad como viajeros, al momento de elegir qué tipo de actividades realizamos y financiamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Esto te puede interesar ...

Personal del aeropuerto de Roma usa cascos inteligentes para detectar coronavirus

Uno de los aeropuertos más activos de Italia, Roma Fiumicino, es el primero en la región en utilizar cascos inteligentes equipados con cámaras térmicas para detectar síntomas de COVID-19. Estos cascos de realidad aumentada se encuentran conectados a una cámara que puede medir la temperatura corporal desde siete metros de distancia, produciendo un escaneo del calor corporal del pasajero, que luego se transmite al visor en tiempo real. Esto permite al personal ver la exploración de todo el cuerpo y detener a los pasajeros con ebre por encima de cierto nivel, lo que ayuda a reducir la propagación del nuevo coronavirus.

Cabe señalar que el casco inteligente es una combinación de una cámara térmica y una pantalla de realidad aumentada, de acuerdo con Ivan Bassato, director administrativo de los aeropuertos de Roma, lo que permite a los empleados “cubrir un área amplia dentro del aeropuerto y generar sinergias completas con dispositivos fijos de escaneo térmico”.

De acuerdo con el diario The Independent, los oficiales de seguridad podrían escanear a las personas mientras éstas esperan en el aeropuerto y remover a cualquiera que tenga niveles altos de temperatura. El uso de dicha tecnología también tiene como objetivo hacer que los pasajeros se sientan seguros al regresar a los vuelos una vez que pase la pandemia.

Cuando la persona que usa el casco mira a su alrededor, puede ver una imagen infrarroja de la persona y su temperatura aparece sobre el ojo derecho. Eso les permite explorar el aeropuerto como de costumbre usando su ojo izquierdo. La tecnología portátil le ha dado al aeropuerto una nueva ventaja, pero ya hay 83 posiciones estáticas de termo-escaneo en operación en el aeropuerto, “con mucho, la ubicación más grande en términos de despliegue de este tipo de tecnología”, según Bassato

Otras publicaciones que pueden interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Reproducir vídeo
TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE ESTO