Turista detenido por volar un drone sobre Plaza Mayor (Madrid). Podría recibir multa de hasta 90.000 euros

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Hace solo 2 días el aeropuerto de Barajas tuvo que suspender vuelos porque un usuario de drone volaba dentro de la zona restringida, generando tremendos inconvenientes para usuarios y hasta poniendo en peligro la seguridad de los aviones. Pues parece que esto aún no genera conciencia acerca de la responsabilidad al momento de maniobrar estos aparatos. Volvió a sueceder en Madrid, esta vez en la Plaza Mayor, pero la policía dio con el turista (despistado?), aunque le saldrá cara la “aventura”.

Volar un dron puede ser una tarea muy entretenida además de útil para rodar imágenes desde el aire y otro sin fin de posibilidades, pero el uso de estas máquinas está estrictamente regulado. No cumplir con estas reglas puede suponer una multa de hasta 90.000 euros. 

Pareciera ser que la facilidad de acceso y la moda de las imágenes de drone han llevado a que todos quieran o puedan tener uno. Sin embargo no todo el mundo está preparado para cumplir con la responsabilidad que exigen estos dispositivos y nos podemos ver inmersos en un serio problema, como le ha pasado a un turista estadounidense en Madrid.

La Policía Municipal de Madrid ha denunciado ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) a un ciudadanos estadounidense que pasaba unos días en la capital española. Según los datos de la policía el turista estaba pilotando un dron en la Plaza Mayor por encima de las personas que se encontraban paseando en esa zona.

El suceso ocurrió el pasado sábado a las 18:30 horas. Un viandante informó a los agentes de la existencia del aparato en el cielo. Los agentes observaron que se trataba de un dron que volaba por encima de una aglomeración de personas y a 10 metros de una fachada.

Se trataba de un modelo DJI Phantom 4, un dispositivo que se promociona para grabar vídeos de acción. Según las indicaciones de DJI, pesa aproximadamente 1,4 kilos y mide casi 40 centímetrosTampoco llevaba placa identificativa, otra de las normas que se han establecido para el uso de estos aparatos.

No se conoce la intención que tenía este turista a la hora de volar el dron en esa zona, aún así el hecho de no disponer de autorización para operar sobre aglomeraciones de edificios o reuniones de personas, le puede acarrear una multa importante de hasta 90.000 euros.

Esta nueva regulación se estableció para preservar la seguridad de los viandantes y evitar accidentes. Un dron de estas características que caiga desde una gran altura puede provocar heridas graves en una persona, por eso se recomienda su uso a una altura que no supere los 20 metros de altura, en días con condiciones atmosféricas adecuadas y nunca en zonas urbanas.

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Vieron esto?? Una LO-CU-RA 🤯

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La ley española de drones muestra entre las principales obligaciones para todos aquellos que vuelen un drone, las siguientes

  • Distancia de vuelo respecto a aeropuertos: Se ha establecido 8 kilómetros como distancia mínima de cercanía con respecto a cualquier aeropuerto o aeródromo. Estas son áreas controladas y restringidas con el fin de mantener un perímetro de seguridad adecuado para el despegue y aterrizaje de aviones o helicópteros.
  • Espacios aéreos controlados: En estas áreas está totalmente restringido el vuelo de drones por parte de aficionados.
  • Altura de vuelo y distancia de vuelo: El vuelo del drone no debe sobrepasar los 120 metros de altura a nivel del suelo o a nivel del obstáculo más alto que se encuentre en un radio de 150 metros de la aeronave teledirigida.
  • Condiciones de vuelo: Para una experiencia de vuelo más segura se recomienda volar el drone de día bajo condiciones meteorológicas pacíficas a fin de evitar accidentes. Anteriormente estaba prohibido el vuelo nocturno, sin embargo, las nuevas normas lo permiten. El drone no debe pesar más de 2 kilos y debe tener suficiente iluminación para su ubicación. De noche el vuelo no debe ir por encima de los 50 metros de altura.
  • Vuelos dentro del alcance visual: Los vuelos deben realizarse con el limitante del alcance visual del usuario, según la norma VLOS.
  • Vuelos en la ciudad y sobre aglomeraciones de personas: Anteriormente estaban prohibidos los vuelos de drones sobre aglomeraciones de personas, al igual que en áreas urbanas y rurales. No obstante, esta regla cambió para los drones de 250 gramos. Actualmente está permitido realizar vuelos a una altura no mayor a los 20 metros y a una distancia prudencial de las edificaciones circundantes.
  • Seguro de responsabilidad civil: Este tipo de seguro no es obligatorio para volar drones de menos de 250 gramos de peso con fines recreativos. Sin embargo, en vista de los posibles riesgos de causar daños a terceros, es recomendable poseerlo.
  • Áreas permitidas para hacer vuelos recreativos: Los drones son considerados aeronaves debido a que entran al espacio aéreo, el cual no nos pertenece. Por lo tanto, es necesario saber que no todas las áreas son permitidas para realizar vuelos con drones. No respetar las zonas de vuelo controlado o restringido puede dar pie a la aplicación de multas al usuario por parte de las autoridades. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) es la agencia encargada de determinar las áreas de vuelo restringidas o permitidas.


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Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá por ingerir alimentos fuera de su dieta habitual

No hace más de diez días que compartíamos una alegre noticia que llegaba desde los Esteros del Iberá a todo el territorio argentino: en la provincia de Corrientes, tres guacamayos rojos recién nacidos parecían marcar un gran avance para la recuperación de la especie, considerada por más de 100 años como en extinción.

Incluso advertíamos que posiblemente, estos guacamayos fueran los primeros en nacer en estado silvestre, luego de 150 años de extinción. Motivo por el cual el acontecimiento había sido muy celebrado por los trabajadores en el predio y la fundación Rewilding Argentina, creada en el año 2010 para enfrentar y revertir la extinción de especies y la degradación ambiental resultante, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas y fomentando el bienestar de las comunidades locales.

Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá
Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá

Ahora, tristemente, la misma fundación fue encargada de comunicar la muerte de uno de los tres pichones de guacamayo rojo que habían nacido días atrás en el Iberá. Tras un exhaustivo control y necropsia, detectaron que había sido alimentado con semillas de girasol, una oleaginosa no nativa perjudicial para estas aves.

Las mismas han sido provistas por humanos, marcando la polémica en una práctica que no es la primera vez que se debate: el peligro que podría causar dar de comer a animales con alimentos indebidos o fuera de su dieta habitual.

“Uno de esos pichones a los pocos días aparece muerto y en la necropsia se le encuentran en el buche restos de semillas de girasol, justo en el momento que nos llega la información de que había una mujer, que es operadora de turismo, guía del parque provincial, coordinadora de un Club de Observadores de Aves (COA) de la localidad de Ituzaingó, que estaba cebando a los guacamayos con una bandeja donde ponía diferentes semillas, entre ellas de girasol”

Marisi López, referente de la fundación Rewilding Argentina

Además, López detalló que “se tardan años en lograr que estas aves aprendan a ser libres, aprendan a reconocer los frutos silvestres para poder comer y dejen de comer alimentados por una persona en una bandeja y el hecho de que se las pongan hace que retrocedan en la fase de aprendizaje… El girasol es altamente dañino porque tiene una gran concentración de aceite que hace que los guacamayos se vuelvan adictos y que en largo plazo les ocasione la muerte“.

En efecto, los responsables de la fundación descubrieron que el padre de estos guacamayos recién nacidos iba hasta esas bandejas y después alimentaba a los pichones. En diálogo con la agencia de noticias Télam, desde Rewilding destacaron que se trata de “una noticia tremenda para el proyecto porque pone en riesgo la salud de los guacamayos, de los que ya están libres, de los tres guacamayos rojos recién nacidos, porque volvemos un paso atrás en su libertad y vuelven a ser mascotas“.

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